Médico cirujano de la Universidad de Antioquia, profesor durante 25 años y miembro fundador del grupo de trasplantes de ese mismo centro de educación superior, el actual representante a la Cámara Jaime Restrepo Cuartas, del Partido de la U, busca llegar ahora al Senado.
Entre sus objetivos está legislar en favor de temas como la salud, primera infancia, educación, ciencia y tecnología.
¿Por qué a un hombre de ciencia como usted le da por meterse en la política?
Fui rector de la Universidad de Antioquia y encontré que hay muchos temas que no se pueden resolver desde esas dignidades. Existen leyes que antes que ayudar se constituyen en un obstáculo. Por eso me dije: vamos al Congreso a ver si somos capaces de reformar esas leyes.
¿Cuáles son sus propuestas para llegar ahora al Senado?
He venido trabajando en tres líneas: salud, educación y ciencia y tecnología. La idea es darle continuidad a esa labor. Por ejemplo, nosotros sacamos la Ley 1122 de 2007 en salud y no se cumple. El problema de la Emergencia Social no hubiera ocurrido si esa ley se hubiese aplicado correctamente.
¿Y quién tiene la responsabilidad?
El Ministerio de la Protección Social, que en marzo o abril de 2007 debió haber nombrado la Comisión de Regulación en Salud y sólo lo vino a hacer en octubre de 2009. Esa era una comisión autónoma, integrada por expertos que iban a administrar el sistema y que estaban pensando en la salud de los colombianos, no negociando problemas con las EPS.
¿Por qué los políticos siempre hablan de acabar con la corrupción y no pasa nada?
Primero que todo, hay que acabar con la corrupción del Congreso. No podemos seguir con tanto ausentismo. Cómo es posible que el promedio de asistencia en la Cámara de Representantes sea de 100 personas máximo y que a la media hora la mayoría se vaya. Esa es una forma de corrupción: reciben un salario y no cumplen con sus obligaciones. Hay congresistas que nunca han hablado o nunca han presentado un proyecto. Se mantienen es de ministerio en ministerio buscando contratos. Hay que acabar con eso. La política se volvió un negocio.