“No todos los casos son iguales. Aquí no hay que cambiar la ley, lo que hay que hacer es primero una campaña pedagógica para generar una reflexión y cambiar patrones culturales equivocados y que la gente tome la decisión de colaborar”, explicó.
Y agregó: “Podemos estar pagando las consecuencias de dos o tres décadas en las que la gente se acostumbró, por falta de presencia del Estado, a pagar estas mal llamadas vacunas o microextorsiones (…) Lo que se está registrando es un desbordamiento de ellas en muchas partes del país y hay muy poca denuncia. Lo que eso demuestra es que hay intimidación, miedo y cultura del pago”.
Rivera enfatizó que se actuará con la Fiscalía para determinar cuándo una persona está siendo víctima de extorsión y cuándo está actuando como colaboradora o auxiliadora de bandas criminales.