El presidente Juan Manuel Santos dijo este viernes que su Gobierno no es indiferente ni neutral ante la violación de los derechos humanos y reiteró que seguirá trabajando para buscar la libertad de los secuestrados.
Santos hizo esta afirmación durante la apertura, en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, de la Muestra Educativa Shoá, Memoria y Legado del Holocausto.
Tras saludar a unos 5.000 judíos que viven en Colombia, Santos, señaló: "¡No somos indiferentes ni neutrales, ni lo seremos nunca, frente a la violación de los derechos humanos!".
Recordó los horrores que vivieron los judíos durante la II Guerra Mundial y señaló que entre 1938 y 1942, cuando el país estaba gobernado por el entonces presidente Eduardo Santos (su tío abuelo), Colombia se declaró neutral, pero no indiferente.
Indicó que "atestiguar la infamia del Holocausto judío" llena a su Gobierno de argumentos y de "voluntad para seguir trabajando por las víctimas de Colombia, para que tengan una reparación justa y necesaria".
El gobernante añadió que al ver las imágenes que recuerdan el exterminio del pueblo judío, hace recordar que "aún hay decenas de compatriotas cautivos en la selva, en improvisados campos de concentración, por la tozudez y crueldad de una guerrilla extraviada de la Historia".
Reiteró que seguirá trabajando porque las víctimas del secuestro regresen a sus hogares, ya que es lo mínimo que pueden hacer los que gozan hoy del "bien preciado de la libertad".
Santos dio vía libre para que una comisión encabezada por la exsenadora Piedad Córdoba y el Comité Internacional de la Cruz Roja gestione el recibimiento de dos militares, dos políticos y un policía, a los que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dijeron que pondrían en libertad.
Resaltó las calidades de los judíos, de los que dijo, eran dignos y altivos y lograron sobrevivir "a la más grande tragedia que puede vivir cualquier pueblo, así también los colombianos saldremos adelante y superaremos décadas de violencia y de dolor".