El presidente Juan Manuel Santos regresó este sábado, por cuarta vez, al municipio de Mocoa, Putumayo, con el fin de hacer seguimiento a los planes de atención a los damnificados por la avalancha de hace una semana.
En la mañana, el jefe de Estado evaluará en el Puesto de Mando Unificado en Mocoa, junto con los responsables de todas las entidades estatales comprometidas, la forma cómo se ha venido trabajando en los múltiples frentes abiertos para enfrentar la tragedia. Al término de la reunión, en la que estarán también las autoridades regionales, entregará un balance al país.
Según indicó el vicepresidente Óscar Naranjo, quien ayer estuvo también en la capital putumayense, las instrucciones que ha dado el presidente Santos es “que Mocoa no esté sola, que este siempre acompañada del Gobierno Nacional en la superación de este desastre”.
Según Naranjo, durante esta primera semana se han entregado más de 180 toneladas de alimentos a la población afectada. También señaló que “hay un componente militar superior a 1.200 efectivos de las Fuerzas Militares, para garantizar seguridad y dar garantías plenas que ningún oportunista pueda llegar a Mocoa a restarles beneficios y capacidad de atención en esta emergencia”.