Finalmente, no prosperó la idea del uribismo de mantener el fuero militar dentro de la reforma a la justicia.
Aunque hubo una larga deliberación entre los defensores de esa iniciativa, no tuvo el aval de la comisión primera del Senado, donde se llevaba a cabo el quinto de ocho debates de la reforma.
El senador Juan Carlos Vélez Uribe argumentó que no es posible dejar en el limbo a las Fuerzas Militares, frente a varias actuaciones que en materia de orden público se están llevando a cabo.
Según él, hay 16 mil militares incursos en proceso penales, mientras apenas hay tres mil guerrilleros detenidos en las cárceles del país.
“Cumplo con mi deber de pedirles que de verdad piensen qué puede pasar si nosotros no aprobados este fuero militar y si no damos ese apoyo que demanda la Fuerza Pública”, explicó Vélez.
A su turno, el senador Manuel Enríquez Rosero, defendió con vehemencia el fuero señalando que ésta «es una solicitud respetuosa».
El mismo expresidente Álvaro Uribe Vélez ha pedido mantener vivo el fuero en la reforma pues “los delitos para la Justicia Ordinaria se conocen, lo necesario es que la Justicia Penal Militar aboque el hecho y distribuya cuando corresponda”.
“La garantía para los soldados es que la Justicia Penal Militar tenga conocimiento inicial del hecho y ella decidirá sobre traslado a la Justicia Ordinaria”, sostuvo.
Y continuó: “El fuero de la reforma permitiría que delitos ordinarios y atroces, de inmediato los conozca la Justicia Ordinaria (…) la confianza, transparencia y eficacia de nuestras Fuerzas Armadas depende de nuestra confianza a sus instituciones”.