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Senado aprobó proyecto que castiga hasta con $30 millones a conductores ebrios

Le será suspendida durante un año la licencia al conductor que detengan por primera vez con grados alcohol.

13 de diciembre de 2013 - 04:57 a. m.
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La plenaria del Senado aprobó el polémico proyecto de ley que castiga con severidad a los conductores que sean sorprendidos conduciendo bajo los efectos del licor.

 

Finalmente se dio vía libre a esta iniciativa que establece medidas penales y administrativas para castigar y prevenir esta peligrosa práctica.

El presidente del Senado, Juan Fernando Cristo, explicó que el proyecto sí establece medidas concretas en materia preventiva y penal.

En cuanto al homicidio y lesiones personales, el proyecto establece un punto neurálgico frente a la detención de quienes incurren en esta práctica.

Se establece que cuando el delito de homicidio y lesiones sea cometido al conducir embriagado la persona deberá ser privada de su libertad.

En cuanto al escenario de consumir alcohol y conducir, se crean incentivos de impacto que permitan modificar el comportamiento de los ciudadanos. Las medidas aprobadas tienen el objetivo de prevenir la conducción en estado de embriaguez y castigar fuertemente a los reincidentes de esta conducta.

Se crean cuatro mecanismos: las multas, cursos comunitarios, la suspensión de la licencia e inmovilización del vehículo.

Gradualización de las sanciones a los conductores.

Es por esta razón que las sanciones establecidas para los conductores que por primera y segunda vez son sorprendidos en grado cero de alcohol, y que son el mayor número de personas, son menos drásticas dado que buscan dar una “alerta temprana” a los ciudadanos para que sepan que están en la mira del Estado y no reincidan. Ahora, si pasan por alto esta advertencia y reinciden por tercera vez en grado cero la sanción se agrava fuertemente, incurriendo en sanciones equivalentes al ir en primer grado de embriaguez. En este sentido se está enviando el mensaje de no volver a conducir al haber tomado aunque fuese una copa.

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Para quienes conducen en estado de embriaguez, es decir del primer al tercer grado, el tratamiento es diferente. El propósito es imponer una fuerte sanción desde la primera vez que se es sorprendido conduciendo embriagado y radica fundamentalmente en que en estos estados la persona es un potencial homicida y solo la suerte lo libra de convertirse en uno. Y por esta razón el mensaje de castigo y reincidencia deben ser los más fuertes posibles. Ahora, si son reincidentes en estos grados debemos ser aun más drásticos a tal punto de cancelar la licencia desde la segunda ocasión, específicamente para el tercer grado.

Finalmente la sanción para quienes reinciden en una tercera ocasión será la máxima posible ya que han pasado por alto las dos drásticas alertas anteriores. Son un verdadero peligro para la sociedad y no se les debe permitir volver a conducir por un periodo largo en el tiempo, por esta razón para la renovación de la licencia una vez cancelada se debe establecer pasados 25 años.

 

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