A pocos día de las elecciones, sigue abierta la polémica por la financiación de las campañas políticas en varias regiones del país.
Ahora se conoció el caso de Marcela Amaya, candidata a la gobernación, quien ha recibido cuestionamientos por su financiación.
De acuerdo a sus libros contables, dados a conocer por La FM, la candidata recibió una donación de $220 millones por parte de su esposo Jorge Carmelo Pérez, quien actualmente afronta un juicio disciplinario ante la Procuraduría General de la Nación por presunta corrupción en el departamento.
La Red de Veedurías prendió las alarmas y advirtió sobre la necesidad de aclarar la donación del cónyuge de la misma candidata quien tiene en marcha un proceso disciplinario.
Para Pablo Bustos, director de la Red de Veedurías, el excongresista debe aclarar cuál es el origen de sus recursos para hacer la donación a la campaña de su esposa.
“Este hecho sin duda puede configurar un conflicto de intereses que puede tener consecuencias penales y por estaremos muy atentos a lo que pase con la candidata Amaya. La rendición pública de cuentas debe pasar por el Consejo Nacional Electoral y por la revisión pública, por eso pedimos a la candidata Marcela Amaya que explique el origen de los recursos de su campaña”, señaló.
La defensa de la candidata
La candidata respondió en varios medios sobre los cuestionamientos que se están haciendo en su contra.
“Yo tengo que decirles es que también tienen que revisar como nosotros, y en Cuentas Claras han podido ver, precisamente hemos reportado las donaciones que se han hecho, y la donación que ha hecho mi esposo a la campaña es de venta de inmuebles y está reportado dentro de todos los documentos que se han presentado a la campaña; hemos cumplido y todas las donaciones que se han hecho están sustentadas”, sostuvo.
Y agregó: “Hay una frase de Sócrates que es muy clara, que cuando el debate se va perdiendo la injuria es el arma del perdedor y pues eso es lo que está pasando aquí en el departamento del Meta, cuando se sienten perdidos los contradictores políticos”.
Amaya defendió además que ha hecho política en el Meta basada en “respeto y responsabilidad”.