Aunque las reformas políticas que se han tramitado en los últimos años han tenido como uno de sus principales objetivos el fortalecimiento de los partidos y la disciplina de sus militantes, la apertura de investigaciones por parte de los comités de ética del Polo Democrático y del Partido Verde contra los parlamentarios que han manifestado abiertamente sus críticas a los planteamientos de los directivos abre el debate sobre la coerción al derecho a disentir.
Aunque se suele pensar que las investigaciones que adelantan las comisiones de ética de los partidos no dan mayores resultados, en el caso de los parlamentarios del Polo y del Partido Verde las decisiones que tomen podrían ocasionar la pérdida de la curul.
Por este motivo, la representante a la Cámara del Partido Verde, Ángela María Robledo, rechazó enfáticamente la investigación en su contra y advirtió que ella no ha apoyado a otro partido, pero sí ha manifestado abiertamente su disidencia frente a los planteamientos de la dirección: “Nosotros, en mayo, cuando todavía estaba Antanas Mockus, firmamos un acuerdo en el que manifestamos nuestro rechazo a la alianza con el Partido de la U y con el expresidente Álvaro Uribe. Eso lo dejamos por escrito”.
Robledo fue más allá al señalar que “si la investigación es por doble militancia, no tienen ningún argumento. Yo trabajé por el país tratando de consolidar el partido. Estuve en Antioquia con Sergio Fajardo; en el Valle del Cauca y en Atlántico, acompañando a nuestros candidatos. ¿De qué doble militancia pueden estar hablando? Si doble militancia es no compartir el ‘todo vale’ tendrán que escuchar mis argumentos”.
En el Polo Democrático la situación es similar. Los senadores, Mauricio Ospina, Camilo Romero, Jorge Guevara y Luis Carlos Avellaneda también están siendo investigados por la comisión de ética por presunta doble militancia y, casualmente, si alguno fuera expulsado del partido, sería Jaime Dussán, presidente del Polo, quien lo remplazara en el Senado.
Al respecto, Ospina manifestó que “es imposible pensar que hay monólogos en los partidos, que los pensamientos son uniformes. Nosotros, los colombianos, somos en esencia diversos y la aplicación de la fuerza de las mayorías contra quienes pensamos diferente es un error. El resultado de ese error es la catástrofe del partido en las elecciones y ahora soy yo el que reclama la salida de una persona: del señor Jaime Dussán, quien es el responsable de esos resultados”.
Para el senador John Sudarsky, del Partido Verde, estas determinaciones no tienen mayor sentido y la única explicación que puede dar a la apertura de investigación es que “están respirando por la herida. Ellos saben que apelar a todo tipo de estrategias para tratar de ganar la Alcaldía no les funcionó y por eso toman estas decisiones”.
Para los parlamentarios ahora investigados resulta preocupante que detrás de esas investigaciones exista un interés de quedarse con sus curules, porque, finalmente, de acuerdo con la ley, los escaños en el Congreso le pertenecen al Partido.