El superintendente de Salud, Gustavo Morales, reversó el señalamiento en contra del senador del PIN, Antonio Correa Jiménez, en el caso de de quienes sugirieron cambios de interventor en Solsalud; acusación que era contra los senadores Roy Barreras Montealegre y Karime Mota.
En carta enviada al legislador, Morales admitió que en una declaración radial mencionó por “error inexcusable” al senador en el contexto de una discusión sobre la injerencia política en las intervenciones que lleva a cabo la Superintendencia.
“De todas las inquietudes que podría generar esa discusión, la que más lamento es la que tiene que ver con una posible afectación injusta a su buen nombre, pues como no me cansaré de repetirlo públicamente, de usted no he recibido sino amistad, consejos desinteresados, y, en ningún momento, alguna presión o insinuación indebida”, señaló.
Y agregó: “Le ruego aceptar mis disculpas más sinceras por la incomodidad que esta situación haya podido causar, y sobre todo, espero poder seguir contando con el privilegio de su amistad y consejo”.
Frente al tema, el senador Correa dijo que “las veces en que he dialogado con el señor Superintendente han sido única y exclusivamente para desarrollar mi trabajo como parlamentario de cara a temas netamente técnicos en salud”.
“Todo lo que he hecho ha sido teniendo en cuenta que antes que senador, soy médico”, sostuvo el mismo Correa.
Dentro de su gestión como senador, Correa ha adelantado debates de control político por el drama humanitario de la región de La Mojana frente a la ola invernal, el debate referente a la salud por el desfalco del Fosyga y el debate por el carrusel de los fondos pensionales del magisterio en el departamento de Córdoba.