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Todos quieren con David Murcia

Al fundador de DMG cada día se lo disputan con más intensidad como una atractiva figura electoral.

21 de mayo de 2009 - 06:00 p. m.
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El miércoles, el director de Apertura Ciudadana, Miguel Ángel Flórez, le anunció a la prensa de Cúcuta (Norte de Santander) que su movimiento le había concedido el aval a la familia DMG, para que haga parte de sus listas al Congreso de la República.

Según contó Flórez, Murcia lo invitó a la cárcel La Picota para manifestarle que había decidido, junto con los directivos de su marca, unirse a Apertura Liberal por su condición de “independientes en estos momentos del Gobierno Nacional”.

Sin embargo, ayer Jorge Iván Bonilla, quien se denomina coordinador del movimiento político de DMG, aseguró a El Espectador que Flórez no es más que “un oportunista” que en época de campaña ve en Murcia un nicho extraordinario que cuenta con “una familia” de cuatro millones de personas que se traducen en votos y por eso abundan los ofrecimientos de aval.

“El hermano del señor Flórez (Ómar de Jesús Flórez) está en la cárcel por parapolítica. Nosotros le hemos dicho a David que no podemos hacer parte de un partido con ese pasado. Sentimos que a David lo están utilizando a través de Gustavo Salazar, su abogado, quien es íntimo amigo de Flórez”, dijo Bonilla.

Pese a las explicaciones de lado y lado, resulta extraño que el cerebro de DMG haya aceptado la propuesta de Apertura, teniendo que cuenta que según Bonilla, hace sólo dos meses también les dio la autorización para  recoger firmas por todo el país con el fin de crear su propio movimiento. La Registraduría les pide 70 mil firmas y Bonilla asegura que ya recolectó 20 mil.

Pese a que DMG está en aprietos con la justicia por el escándalo de las pirámides, su líder  conserva influencia sobre  millones de ahorradores, al parecer estafados, que constituyen un botin electoral.

 Los argumentos de Bonilla son: que el movimiento de firmas no incluirá políticos sino a la gente que trabajó con DMG y que Murcia no sería lanzado al Congreso sino a la Presidencia de la República. “Así evitamos demandas en la lista y tendríamos un gancho electoral para reformar el sector financiero y que la gente pueda recolectar dinero para hacer actividades sociales”.

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