El Gobierno Nacional hizo una dura advertencia a quienes conducen sus vehículos bajo los efectos del licor.
En medio de la crisis que vive el país por los conductores ebrios, el ministro de Transporte, Miguel Peñaloza, lanzó un ultimátum a quienes cometen esa contravención.
Confirmó el respaldo que brindó el mismo presidente Juan Manuel Santos al proyecto que castiga con cárcel a los conductores borrachos.
«Esto es casi una epidemia nacional y el Gobierno con el apoyo del Congreso buscará con el proyecto de ley que está en trámite penalizar a los ciudadanos que conduzcan ebrios», sostuvo.
Según él, la iniciativa establece que la pena mínima sería de 6 años y podría llegar a tipificarse, llegado el caso, como homicidio agravado cuando existan víctimas fatales frente a eventuales accidentes.
Además, el proyecto contempla suspensión de la licencia a quien sea sorprendido así sea con un grado de licor.
«No vamos a permitir ninguna transacción por comparendos didácticos, deberán pagar la totalidad del parte los infractores», señaló.
Aunque se esperan penas más severas, la pena mínima sería de 72 horas de arresto preventivo.
«El solo hecho de que conduzca ebrio alguien implica que puede generar accidentes y puede tener cierta culpabilidad», agregó.
El proyecto fue radicado la semana pasada por el presidente del Senado, Roy Barreras, tras recibir el respaldo del Jefe de Estado al concluir un encuentro con el partido de La U.
Similares proyectos han sucumbido en el Congreso. La representante Gloria Stella Díaz, quien también impulsa un proyecto en ese sentido, vio frustradas sus esperanzas de sanciones pues la Cámara en la anterior legislatura hundió el proyecto.