Falta mucho para el arranque de la campaña presidencial, es cierto. Como también es cierto que el anuncio que hizo el presidente Juan Manuel Santos de que el general (r) Óscar Naranjo será su nominado para reemplazar a Germán Vargas Lleras en la Vicepresidencia, porque este saldrá en marzo a montar su candidatura, adelantó la campaña electoral presidencial de 2018. Y en este sentido, las encuestas que ya se hacen para comenzar a medirle la temperatura a ese proceso comienzan a dar pistas sobre quiénes marcarán la pauta y sirven, de paso, para que los partidos políticos y los mismos personajes que son incluidos en esos sondeos hagan sus propios cálculos y cavilen sus posibilidades.
Por eso, el reciente estudio “Pulso País Colombia”, realizado por la firma Datexco para La W y El Tiempo, da para varios análisis en cuanto a la carrera hacia la primera magistratura del Estado. El que el exalcalde de Bogotá Gustavo Petro lidere la intención de voto (12,9%), en un empate técnico con el también exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia Sergio Fajardo (12,3%), es un hecho que prende las alarmas en los partidos tradicionales, en concreto, el Liberal, el Conservador y el de la U, cuyas cartas se ven hoy muy lejos de los punteros. Más aun teniendo en cuenta que el tercero en el sondeo es Vargas Lleras (Cambio Radical) con 9,8% y el cuarto Óscar Iván Zuluaga (Centro Democrático) con 7,8%.
Claro, alguien dirá, como dice el refrán popular, que “no por madrugar mucho amanece más temprano” y que falta demasiado camino por recorrer, pero es claro que la encuesta de Datexco deja ver, al menos en esta primera fase de la contienda presidencial, el cansancio y malestar que muchos ciudadanos expresan día a día, sobre todo en las redes sociales, frente a una clase política desgastada y desprestigiada. Aunque también se puede decir que el hecho de que Vargas Lleras y Zuluaga aparezcan arriba muestra que escándalos como el del “coscorrón” al escolta, en el caso del primero, o el de Odebrecht, en el caso del segundo, poco pesan a la hora de mostrar las preferencias políticas en un país que, como lo dijera Gabriel García Márquez, más que opinión pública lo que tiene son hinchas.
Por cierto, hablando del Centro Democrático, debe ser preocupante el hecho de que, aparte de Zuluaga, sus otros dos precandidatos aparezcan de últimos en la intención de voto: Iván Duque con 0,6% y Carlos Holmes Trujillo con 0, 3%. Y que incluso el exvicepresidente Francisco Santos les gane con holgura (4,1%). Como se sabe, “Pachito”, como le conoce en todo el país, fue el que le peleó a Zuluaga la nominación presidencial de 2014 y, por qué no, los resultados de este tipo de sondeos podrían servir para animarlo a meterse otra vez en la contienda.
Uno que debe haber aumentado sus “goticas” de valeriana debe ser el exprocurador Alejandro Ordóñez, quien muestra una intención de voto de solo el 2,7%, una décima por debajo de quien es una de sus más acérrimas contradictoras, la exsenadora Piedad Córdoba. Y casi dos puntos atrás de Marta Lucía Ramírez (4,2%), quien se supone sería su rival en la disputa por la candidatura de los conservadores. Eso sí, cabe aclarar que Ordóñez, en la carta que entregó ayer a la Dirección Nacional del partido pidiendo declararse en oposición al gobierno Santos, dejó entrever que su opción va a estar por fuera de las toldas azules, bien sea por firmas o bajo la sombra del uribismo.
Hay otro análisis por hacer: si se tiene en cuenta que hace poco la precandidata de los verdes Claudia López propuso la creación de una “liga contra la corrupción”, a la que invitó a entrar al precandidato del Polo Democrático, Jorge Robledo y al mismo Sergio Fajardo, ya hay quienes hablan de una posible alianza en torno a un solo nombre para la Presidencia de 2018. En ese hipotético escenario y frente a los resultados de la encuesta, entre los tres sumarían más de 20 puntos: los 12,3 de Fajardo más 6,6 de López y 2,4 de Robledo. Para ellos, el meollo del asunto estaría en los necesarios respaldos políticos, es decir, la maquinaria de los caciques regionales, que se necesita para llegar al poder.
Miremos, por último, a los liberales. Datexco incluye en su estudio solo al senador Juan Manuel Galán (que tiene una intención de voto del 5,5%) y el exnegociador de paz en La Habana Humberto de la Calle (4,8%). Y podría contarse también a Piedad Córdoba, exsenadora de la colectividad. No aparecen los senadores Luis Fernando Velasco y Edinson Delgado, que han expresado sus intenciones de ser precandidatos rojos; ni el ministro Juan Fernando Cristo o el actual director de Planeación Nacional, Simón Gaviria. El liberalismo parece abocado a jalonar una coalición con el Partido de la U que les dé al menos fuerza para negociar, por ejemplo, poniendo una ficha como fórmula vicepresidencial (¿se acuerdan del rumor de que Vargas Lleras le había ofrecido esa posibilidad a Simón Gaviria?). La idea de que se haga una consulta interpartidista para escoger un candidato único aparece, al menos por ahora, como una buena salida.
En conclusión, hay que decir que en la encuesta de Datexco no están todos los que son ni serán todos los que están. Hay que esperar por lo menos hasta mitad de año para que el panorama se vaya despejando. Obvio, la estrategia de quienes se saben débiles en materia de apoyos políticos (léase poder de senadores y representantes a nivel regional) es ponerse a sonar desde ya, pero los que están curtidos en estas lides saben que lo mejor es una campaña corta y contundente. Además, con los escándalos de corrupción que en Colombia se destapan día a día, cabe la posibilidad de que uno que otro precandidato resulte involucrado (ya sucede con Zuluaga y lo de Odebrecht), por lo que aún hay que esperar las decisiones disciplinarias y de pronto hasta judiciales para, ahí sí, armar la baraja definitiva de quienes aspirarán al Solio de Bolívar.