El pasado viernes, el expresidente y senado Álvaro Uribe Vélez levantó la polvareda al publicar en sus redes sociales una versión de la Operación Jaque realizada hace once años y que dejó la liberación 15 secuestrados que estaba en poder de la entonces guerrilla de las Farc, entre ellos la excandidata presidencial Íngrid Betancourt. El líder del Centro Democrático sostuvo, desde esta nueva versión, que quien fue su ministro de Defensa y posterior rival político, Juan Manuel Santos, “nada tuvo que ver”.
“Estaba en el extranjero, cuando regresó fue a mi oficina con el general Padilla de León a decirme que si las Farc develaba el plan e impedían que Ingrid y los demás abordaran el helicóptero de rescate, se debería permitir que los retornaran a la selva. Le contesté que de manera ninguna, que además estaban muy enfermos, que bajo mi responsabilidad entrara a operar el plan B”, escribió Uribe.
Según él, le había sugerido al general Padilla de León que tuviera preparado un grupo que, a la mínima señal, llegara y estableciera un cerco humanitario “ni tan cerca que los secuestradores dispararan, ni tan lejos que se evadieran con los rehenes”. Además, expresa que no aparece en la foto porque uno de sus principios, dice, es “delegar éxitos y asumir dificultades”.
La respuesta a Uribe llegó por parte del brigadier general Juan Carlos Rico Arenas, qjuiein firma una carta como comandante de la Operación Jaque. Rico aseguró que Santos “estuvo al frente de la operación de manera permanente, mantuvo una fluida comunicación con los altos mandos para estar al tanto de los pormenores, supervisó su preparación y ejecución y nos dio todo el apoyo y el respaldo político”.
Pues, este viernes Uribe publicó una nueva declaración que dice complementar la de hace una semana, aduciendo que Santos estuvo 32 días en el extranjero en 2008, antes del operativo que fue el general Padilla de León el ministro encargado en diferentes comisiones.
“El Operativo tuvo al general Padilla de León como número 1, era comandante de las Fuerzas Militares y fue muchas veces ministro encargado; como número 2 al general Mario Montoya, comandante del Ejército y quién concibió y dirigió, de ahí para abajo había terceros”, dijo Uribe, y atacó a Rico, de quien señaló que nunca ascendió a general, “sin embargo, Santos, al finalizar en 2018, lo condecoró como general honorario.
Muchos sectores, ante las declaraciones de Uribe, le han recordado al exmandatario que él mismo felicitó públicamente al exministro el día de la liberación, cuando se dirigió al país a través de una alocuión. De hecho, Uribe arrancó su intervención ese día mencionando a Santos: «Señor ministro de la Defensa Nacional, doctor Juan Manuel Santos, muchas felicitaciones y muchas gracias»:
La versión de Santos
El expresidente Santos, como ha hecho desde que salió de la Presidencia, no se ha pronunciado sobre el asunto, sin embargo, su versión de los hechos reposa en el libro “La batalla por la paz”, publicado a principios de este año. Según Santos, desde las 6 de la mañana del miércoles 2 de julio de 2008 estuvo “en contacto con el general Montoya, quien controlaba la operación desde San José del Guaviare, y con el general Padilla de León, comandante de las Fuerzas Militares, que supervisaba desde el centro de comando y control de las Fuerzas Militares”.
Según el expresidente y exministro, ese día suspendió todas las citas para recibir “reportes continuos, que me daban utilizando frases en clave”. Según Santos, fue el mismo día de la operación que les contó al almirante David René Moreno, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares, y al general Óscar Naranjo, director de la Policía, luego de citarles en su despacho.
“Le pedí a mi jefe de comunicaciones que fuera convocando a una rueda de prensa sin contar el motivo, pues sabía que, fuera cual fuera el resultado, tendría que ponerle la cara al país. Hacia la una y media de la tarde, el general Padilla me informó que el helicóptero había aterrizado en el lugar del encuentro”, cuenta Santos en su libro.
El expresidente asegura que antes de las dos de la tarde, Padilla de León le informó que el helicóptero había despegado del lugar con los secuestrados, ahora libres, y que, de inmediato, llamó a reportarle “el éxito de la operación” al entonces presidente Uribe, quien lo felicitó brevemente porque “se cayó la comunicación”.
De acuerdo con la versión de Santos, la operación fue desarrollada por la inteligencia militar colombiana, pero hubo “apoyo y asesoría” de países como Israel, Reino Unido y Estados Unidos. “Gracias a ellos alcanzamos niveles de precisión y sofisticación en el área de la inteligencia que hubieran sido impensables unos años atrás”.