Las declaraciones del ministro de la Presidencia, Néstor Humberto Martínez, justificando la expulsión del país de los estudiantes venezolanos Lorent Gómez Saleh y Gabriel Valles, opositores del gobierno de Nicolás Maduro, y defendiendo a la canciller, María Ángela Holguín, generaron un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno y el Centro Democrático, que ya anunció que promoverá una moción de censura en su contra por lo que considera ha sido la “omisión en la defensa de la democracia, la libertad y los derechos humanos, el incumplimiento de los compromisos internacionales en derechos humanos y la ausencia de convicción en los valores democráticos”.
Martínez manifestó que los jóvenes venezolanos “no son unos angelitos, hay quienes los visten con túnicas blancas y no con uniformes camuflados, tienen alitas, pero aparecen con fusiles”, advirtiendo que los dos estudiantes no estaban realizando actividades pacifistas en Colombia sino contrarias a las leyes de inmigración. En este sentido, le pidió al uribismo que revoque la posibilidad de adelantar la moción de censura contra Holguín: “No hay lugar a que confrontemos con relación a estos temas en una moción de censura cuando ha quedado evidenciado que el país no quiere ninguna forma adicional de violencia”, agregó.
Sin embargo, esas declaraciones, antes que amainar los ánimos, terminaron por caldearlos aún más. “¿Será que Maduro es un angelito como para entregarles a esos dos ‘diablitos’, como les dice el Gobierno? Dónde quedan las voces de solidaridad de Colombia frente a quienes protestan en Venezuela”, enfatizó el representante a la Cámara Edward David Rodríguez, promotor de la censura. Con una denuncia de por medio: según él, la expulsión de Gómez Saleh y Valles habría estado motivada por ser uribistas: “En lo que he investigado, escuché un video donde un policía dijo que los sacaban del país porque eran amigos de María Fernanda Cabal y el expresidente Uribe”, le dijo a Blu Radio.
Como era de esperarse, desde la Unidad Nacional salieron a respaldar a Holguín. “No habrá ninguna moción de censura contra una canciller que lo único que ha hecho es defender los interés de Colombia en sus relaciones internacionales”, aseguró el senador Roy Barreras, del Partido de la U, y señaló que el uribismo quiere “convertir a dos ilegales que estaban infiltrados cometiendo actos ilícitos en Colombia, en una especie de mártires de la democracia”. La pregunta es: ¿prosperará la moción de censura? No parece viable por la minoría en la que está el Centro Democrático, pero de todas maneras, se trata de un “primer aviso” de que entre Gobierno y uribismo la pelea es peleando.