Desde el pasado domingo, los cubanos se tomaron las calles tras la crisis que ahondó la pandemia del COVID-19 en la isla. Un diagnóstico similar a lo que se detonó en Colombia el pasado 28 de abril, cuando se inició el paro nacional, convocado, principalmente, para rechazar la reforma tributaria que radicó el Gobierno. Lo que impulsó a la gente a las calles también fueron los indicadores sociales, que empeoraron por el coronavirus, y que ampliaron las brechas económicas.
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En el primer escenario mencionado, es decir, el cubano, el Centro Democrático –a través de una carta divulgada este martes y firmada por varios congresistas– reconoce las causas del descontento de los ciudadanos, que, bajo su lectura, “están hastiados del comunismo que los oprime y censura desde hace más de 62 años”.
En contraste, en Colombia, desde que comenzaron las movilizaciones en el país, el uribismo ha concentrado su discurso en señalar que las protestas responden a convocatorias de la izquierda para desestabilizar la democracia. Así mismo, los brotes de violencias en las movilizaciones son motivo suficiente para deslegitimar el reclamo del 43 % de la población que, por cuenta de la pandemia, entró en condición de pobreza, viviendo con menos de $300.000 al mes.
Por esos brotes de violencia, el uribismo ha sido un acérrimo defensor del papel la Fuerza Pública en las marchas que, a la luz de las organizaciones de derechos humanos, ha sobrepasado su mandato legal excediendo el uso de la fuerza, como lo reconoció la misma Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Sin embargo, en el caso de Cuba sí llamaron la atención por “detenciones arbitrarias y violaciones a las libertades”.
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“Advertimos que el vocero de la dictadura de Díaz-Canel ha realizado petición pública para que se reprima y enfrente a los manifestantes pacíficos, poniendo en grave riesgo la vida de estos demócratas. Incluso ha iniciado detenciones arbitrarias y violaciones a las libertades de los ciudadanos”, explican los congresistas en la misiva.
En el contexto cubano, el uribismo rechazó los desmanes de las autoridades, incluyendo los recortes de internet, y le pidiendo a las organizaciones internacionales “acompañar y respaldar el anhelo democrático que tienen los cubanos, y una vigilancia permanente para que se respeten sus derechos humanos”.
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Por último, el partido del presidente Duque le pidió que revisara de nuevo las relaciones con el gobierno que lidera el presidente Miguel Díaz-Canel a la luz de los hechos que acontecen en la isla y, también, porque a su juicio la administración actual le sigue dando “albergue a grupos terroristas como el Eln”.
Eso sí, la bancada insistió en la importancia de que Colombia “continúe ejerciendo una diplomacia con principios y sin hipocresías, acompañando a los cubanos en su deseo de poner fin a la represión tiránica”.