El embajador venezolano ante la OEA, Roy Chaderton, dijo que con sus manifestaciones de preocupación por la situación de varios colombianos acusados de espionaje en Venezuela, el Gobierno de Álvaro Uribe busca distraer la atención del fondo de la cuestión.
"Estoy al tanto de la reacción. Ellos practican una política de contraataque. Ya están denunciando una situación que no les consta.
Entonces eso lo que busca es llamar la atención sobre su denuncia y no sobre la situación que causó la detención de unos presuntos espías colombianos actuando en territorio venezolano", señaló Chaderton en un desayuno al que llevó a periodistas.
El embajador se refería al hecho de que el Gobierno colombiano haya pedido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) medidas cautelares para evitar "daños irreparables" a la vida de los colombianos detenidos desde marzo en Venezuela por acusaciones de espionaje.
El Gobierno venezolano, por boca del ministro del Interior, Tarek El Aissimi, ha vinculado a esos colombianos, cuyo número exacto se desconoce, pero son al menos ocho, de hacer labores de espionaje con vistas a actos de sabotaje del sistema eléctrico.
El Gobierno de Colombia, que también ha reclamado en una nota dirigida al venezolano que garantice "el respeto" a los derechos en materia de asistencia consular de los detenidos, expresó a la CIDH su "profunda preocupación" por la sistemática estigmatización que viene configurándose en Venezuela "de prejuzgar y juzgar a ciudadanos colombianos por el solo hecho de serlo".
Para Chaderton, ésa es una "práctica habitual" del Gobierno del presidente Álvaro Uribe, que "generalmente les ha salido muy bien" , pero "cuyos efectos comienzan a agotarse para esa clase dirigente actual" de Colombia, señaló.
Venezuela espera que ambos países puedan "progresar" en sus relaciones una vez haya un nuevo presidente y Gobierno en Colombia tras las elecciones del próximo 30 de mayo en ese país, dijo el embajador ante la OEA.
"Nosotros esperamos que eso pueda progresar a partir de ese nuevo Gobierno que los colombianos elijan", dijo Chaderton, aunque no quiso "hacer presunciones sobre ninguna candidatura" porque no le corresponde, explicó.
En un principio se informó de que eran ocho los detenidos, pero el defensor del Pueblo de Colombia, Vólmar Pérez, ha señalado que son veinte.
El Gobierno colombiano ha negado que esas personas estén relacionadas con el Ejército de su país, salvo dos que trabajaron en su día para un dispensario médico militar, y afirma que estaban radicados en Venezuela desde hace años y regentaban una fábrica de helados.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, mostró el martes expediente del caso por televisión y señaló que el grupo disponía de "computadoras, equipos de comunicación satelital y una empresa-fachada en Barinitas", población cercana a Barinas, 515 kilómetros al suroeste de Caracas.
El embajador no mencionó el caso de la masacre de los colombianos en el estado de Barinas, sobre el cual Colombia pidió resultados.