Por los menos diez municipios del Valle del Cauca, además de Cali, estarían en estos momentos en la lupa de la Policía y la Fiscalía ante el incremento de las denuncias de posible fraude electoral de cara a las elecciones de autoridades locales y regionales del próximo 30 de octubre.
Como se sabe, las autoridades ya trabajan en la investigación que tiene que ver con Rodrigo Guerrero y Susana Correa, a quienes presuntos funcionarios de la Registraduría les habrían pedido plata para solucionar los problemas en los registros de las firmas para inscribir sus candidaturas.
Ayer se conoció un pronunciamiento de la Unidad de Acción Vallecaucana —agremiación que reúne a las principales organizaciones empresariales del Valle— en el que se rechaza la decisión de la Registraduría de no certificar las firmas que respaldan las candidaturas de Guerrero y Correa, por considerar que hay irregularidades en la proyección que la entidad hizo del muestreo. Así mismo, le piden al Gobierno, a la Procuraduría, a la Fiscalía y a la Policía que adelanten las acciones pertinentes para combatir las irregularidades que atentan contra un proceso democrático, libre y transparente en Cali.
En cuanto a los otros municipios vallecaucanos, el reciente Informe Especial de Riesgo Electoral de la Defensoría del Pueblo, hecho con corte al mes de julio, había identificado precisamente diez localidades en riesgo electoral, de las cuales ocho están en riesgo alto: Cali, Buenaventura, El Dovio, Florida, Pradera, Sevilla, Tuluá y Yumbo. En riesgo medio están Bugalagrande y Obando. El monitoreo del Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría ha advertido también que las acciones de ‘Los Rastrojos’ y las Farc representan, de manera particular, un alto riesgo para el proceso electoral en esos municipios.