El remedio a veces resulta peor que la enfermedad. A lo largo y ancho de Colombia, el miedo al contagio de coronavirus ha llevado a algunas personas a crear soluciones que en realidad constituyen un peligro adicional para la salud. Una cada vez más común son los dispositivos tipo cabina, cámara, túnel o arco de aspersión para la aplicación de desinfectantes sobre las personas.
El Ministerio de Salud ya se pronunció sobre este tema. “Si bien es una iniciativa bien intencionada, no cuenta con evidencia científica que haya evaluado los potenciales riesgos sobre la salud ni tampoco con estudios que respalden su efectividad”, aseguró Adriana Estrada, subdirectora de Salud Ambiental del Ministerio de Salud y Protección Social.
La funcionaria manifestó que los riesgos a la salud del uso de estos sistemas pueden pasar por irritaciones en la piel, el tracto respiratorio y los ojos. “Incluso pueden exacerbar condiciones respiratorias en personas susceptibles, y tener el riesgo de sufrir de alergia a mediano plazo”, puntualizó.
“La persona puede tener la percepción falsa de quedar totalmente desinfectada, pudiendo llevar a la reducción en la implementación y seguimiento permanente de medias efectivas como el lavado de manos o los códigos de etiqueta respiratoria, como toser o estornudar en el antebrazo o en un pañuelo desechable”, sostuvo Estrada.
El uso de este tipo de cámaras no sólo se ha visto en Colombia sino en otros países donde se instalaron cámaras y túneles sin verificar adecudamente sus riesgos.