Con esta medida, Crosstown, una clínica de vanguardia en Vancouver, podrá ampliar su programa de tratamiento a adictos. Los pacientes deben ir tres veces a la semana a la clínica para que se les prescriba una inyección de heroína legalmente obtenida.
La medida, explica el periódico The Washington Post, hace parte del movimiento patrocinado por el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, para darles reversa a las iniciativas más estrictas que había implementado el anterior gobierno, a cargo de los conservadores.