Los científicos, dirigidos por el doctor Caetano Reis e Sousa, del Instituto de Investigaciones sobre el Cáncer del Reino Unido, consideran que la proteína, la DNGR-1, podría armar al sistema inmunológico para que ataque las células invasoras.
“Las vacunas funcionan al activar a un ejército de células inmunológicas, las llamadas células T, para que ataquen las moléculas extrañas potencialmente peligrosas, como las de los patógenos” , afirma el científico.
“Las células dendríticas son los mensajeros que indican a las células T qué deben atacar”, explica Reis e Sousa, según el cual las vacunas llevarán una muestra de la molécula patógena y la entregarán a la proteína DNGR-1 presente en las células dendríticas.
Estas últimas entregarán a su vez la molécula a los ejércitos de células T y les ordenarán que lleven a cabo el ataque“, agrega el investigador.
Los resultados de la investigación se publican en el último número de la revista ” Journal of Clinical Investigation".