Según un estudio publicado en el British Medical Journal, la mezcla de vegetales, aceite de oliva, pescado fresco y frutas, es decir, la dieta mediterránea, contribuiría a que el ADN no se decodifique a medida que pasa el tiempo y envejezcamos.
Investigadores estadounidenses han dedicado toda una década para monitorear alrededor de cinco mil enfermedades y tomaron muestras de sangre en la búsqueda de signos de envejecimiento de las células, encontrándose con que la dieta mediterránea protege a las diminutas estructuras conocidas como telómeros, los extremos de los cromosomas.
Cabe destacar que de acuerdo con informes anteriores, dicha dieta también contribuye beneficiosamente a la salud en cuanto a la prevención de enfermedades de corazón.