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El primer caso documentado de “adicción a Netflix”

Un hombre de 26 años fue internado en India pues su gusto por ver series en la popular plataforma terminó por afectar su salud mental, social. Los servicios de salud calculan que el joven llegó a ver hasta siete horas diarias de televisión por streaming.

17 de octubre de 2018 - 11:59 a. m.
El centro de salud mental al que llegó el joven indio, tiene aproximadamente seis visitas cada semana, por problemas para relacionarse de forma saludable con la tecnología. / Pixabay
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La Clínica del Instituto Nacional de Salud Mental y Neurociencias (Nimhans), en la ciudad india de Bengaluru, recibió hace unos días un paciente –cuya identidad se reserva por privacidad médica– cuyo diagnostico no tiene precedentes. Se trataría, de acuerdo con los especialistas de centro médico, del primer caso documentado de «adicción» a la televisión por streaming, cuyo servicio más popular es la plataforma Netflix. 

Manoj Kumar Sharma, quien lidera el Servicio para el uso Saludable de la Tecnología del Nimhans cuenta que el hombre llegó de forma voluntaria a la clínica diciendo que sufría para controlar el tiempo que pasaba jugando videojuegos. No obstante, cuando los médicos indagaron mejor, se dieron cuenta de que en lugar de juegos de video, el hombre pasaba entre seis y siete horas diarias viendo series en Netflix.

El joven reportó sentir una fuerte presión por triunfar, tanto en su vida profesional como en sus relaciones personales. “Se dio cuenta de que ver muchísimas series lo ayudaba a escapar de todo ese estrés. Esta se convirtió en una forma de evitar solucionar los problemas del día a día, y se convirtió en una forma para sentirse bien”, le dijo Sharma a Quartz India.

Eventualmente, su hábito causó que lo despidieran de su empleo, lo que lo sumió aún más en esta satisfacción momentánea. Seis meses más tarde, había perdido el control. El joven solo reaccionó cuando este hábito –que ya rayaba en la adicción– empezó a dejar secuelas en su cuerpo: sueño irregular, ojos enrojecidos, agotamiento.

Para los médicos del Nimhans, estaban ante un evidente caso de adicción a la tecnología, pues el acercamiento del paciente hacia ésta terminó por deteriorar su calidad de vida y sus relaciones. De hecho, las adicciones a los videojuegos ya fueron reconocidas de manera oficial por la organización Mundial de la Salud.

“Si no hay nada en el mundo real que pueda relajarlos, y si ellos encuentran este tipo de relajación y satisfacción en el mundo virtual, hay una alta probabilidad que se genere un excesivo uso de estas plataformas”, aclaró Sharma.

Y es que el modelo de Netflix y similares es muy distinto al de la televisión tradicional: allí, a tan solo un click, el usuario puede acceder a una cantidad casi infinita de series y películas, y verlas una tras la otra, activando los centros de recompensa del cerebro cada vez que inicia un nuevo episodio. En ese contexto, quedarse siete horas enganchado no suena descabellado.

No obstante, la adicción a la tecnología sigue siendo un tema de debate entre profesionales de la salud. Si bien la oMS ya reconoció algunos tipos, el DSM-5, el libro oficial que usan los psiquiatras para diagnosticar a sus pacientes, todavía no hace menciones de este tipo de adicciones. La Asociación Americana de Psiquiatría, por ejemplo, rechazó la decisión de la OMS  de declarar la adicción a los videojuegos como una enfermedad, pues aun no hay suficiente evidencia de que esto pueda ser una condición médica. 

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Por ahora, el joven de 26 años fue atendido con ejercicios de relajación de cinco minutos cada hora, terapia psicológica y una consejería profesional, que puede ayudarle en el mediano plazo.

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