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¿En qué se parece la actividad cerebral de un adicto al juego y uno a la cocaína?

Investigadores encontraron que ambas adicciones afectan el funcionamiento de las mismas áreas cerebrales que permiten, por ejemplo, controlar los impulsos.

05 de septiembre de 2013 - 09:02 a. m.
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¿Qué similitudes existen en el comportamiento psicológico y cerebral de una persona adicta a los juegos de azar y una adicta a la cocaína? Investigadores de la Universidad de Granada (España) encontraron que ambos presentan anomalías en el funcionamiento de las mismas áreas del cerebro (cíngulo anterior y parte de la corteza prefrontal), que en el caso de los jugadores compulsivos afecta su capacidad de tomar decisiones y en el de los consumidores asiduos de cocaína, su facultad para controlar los impulsos.

Estas conclusiones fueron obtenidas a través de tareas de laboratorio y técnicas de electroencefalografía (EEG), como lo explicó la investigadora Ana Torres, del departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Granada, quien además agregó que en el caso de los adictos al juego la incapacidad de tomar decisiones “afecta el reconocimiento y valoración de las pérdidas que tienen esas personas, aun cuando dichas pérdidas no se refieren a asuntos monetarios”.

Además, en los voluntarios que participaron en la investigación se observó también que la tendencia a tomar malas decisiones se incrementa “significativamente” cuando experimentan emociones negativas como ansiedad o tristeza.

Sobre el tratamiento psicológico que debe dársele a ambas adicciones, el informe señala que en el caso del consumo crónico de la cocaína las alteraciones cerebrales pueden convertirse en un obstáculo y, por lo tanto, deben tenerse en cuenta a la hora de establecer un pronóstico. Y al referirse a la rehabilitación del juego patológico, se recomienda “tratar directamente los problemas emocionales que disparan la necesidad de jugar”.
 

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