Así lo aseguraron investigadores del Reino Unido en el EuroPrevent 2014 que culminó este fin de semana, desde donde alertaron sobre la preocupante situación que actualmente enfrenta la región.
La cifras hablan solas: en el caso de los varones, se prevé que dentro de 16 años la obesidad podría aumentar 47% en naciones como Irlanda o 15% en Bélgica u Holanda. La tendencia se mantendrá para las mujeres. Las de Irlanda son las peor calificadas: su sobrepeso podrá crecer en 47%. La tasa más baja la tendrá Rumania, con 10%.
El estudio, en el que participaron instituciones como la Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS), analizó los datos disponibles sobre las tendencias del índice de masa corporal (IMC) de 53 países de Europa para crear luego un modelo estadístico con el que se pudiera prever el comportamiento de la enfermedad.
De acuerdo con los investigadores, los resultados son alarmantes porque evidencian el poco trabajo que ha hecho el continente para reducir las cifras. Mientras en Estados Unidos, que es el país con la tasa más alta de obesidad en el mundo (34,9%), se han tomado algunas medidas para estabilizar el problema, Europa parece no tener soluciones concretas. Su tasa hoy es aproximadamente de 23%.
Entre las consecuencias de tal incremento están, según los expertos, el tipo de mercado que tienen las naciones.
“Reino Unido e Irlanda, donde la prevalencia de la obesidad es una de las más elevadas, poseen economías de mercado liberales reguladas de una forma similar a EE.UU., donde las grandes empresas multinacionales de la alimentación maximizan sus ganancias promoviendo el consumo excesivo de alimentos. Pero en países como Holanda, Alemania, Bélgica, Suecia, Dinamarca, Finlandia o Austria hay más regulación. Sin embargo hay que tener en cuenta que la obesidad es una enfermedad multifactorial”, aseguró Laura Webber, líder de la investigación.
Según Webber, hay otros datos que también resultan alarmantes. Por ejemplo, para 2030, las tasas de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular en Europa alcanzarán un promedio de 1.604 casos por cada 100.000 habitantes. Austria, Letonia y Turquía, con 2.500 casos, serían los peor librados.
Y si bien el panorama es inquietante, puede ser aún peor: muchos países, explicó la experta, tienen en verdad muy pocos datos referentes al sobrepeso y la obesidad.