El alcalde de Macasar, Ilham Arif Siradjudin, indicó que hay unos 2.600 “chicos de la calle” a los que “les gusta su situación porque pueden sacar dinero de manera fácil” , un aumento considerable respecto a los 870 que había en 2006, según el diario The Jakarta Post.
El alcalde señaló que estos chavales afrontan muchos riesgos y son explotados, en general, por adultos sin escrúpulos, que en algunos casos se trata de sus propios padres.
“No prohibimos a la gente ayudar a los niños de la calle, pero les animamos a que hagan sus donaciones a través de organizaciones”, añadió Siradjudin.
La nueva ordenanza castiga con hasta tres meses de cárcel o una multa de 1,5 millones de rupias (162,9 dólares ó 102,5 euros) a quien de una limosna, y con tres años de prisión y multas de hasta 5 millones de rupias a los pedigüeños.
Yakarta, Medan, capital de la provincia de Sumatra del Norte, y Denpasar, capital de Bali, han adoptado medidas similares.