— Que haya siempre libertad para manifestar lo que uno siente y piensa, así sea diferente.
— Nosotros rompimos el muro a través de la comunicación.
Todo comenzó hace 19 años. Una idea bastó para que una vez por semana el psicólogo Alfredo Olivera grabara los conceptos sobre distintos asuntos de pacientes del Hospital José Tiburcio Borda (Buenos Aires), la institución mental más importante de Argentina, con una población de 700 personas, para luego pasarlos por una radio FM. Eran frases sencillas, a veces coherentes, a veces no, pero siempre llamaban la atención del oyente.
Así empezó el proyecto que hoy se conoce como Radio LT22 La Colifata, un espacio que se abre todos los sábados durante siete horas, que pretende alojar el particular modo de ver el mundo de cada quien. Es el punto de encuentro donde confluyen pacientes y comunidad con una sola intención: ayudar a disminuir el sufrimiento psíquico de los primeros a través de una interacción que facilite su integración a la sociedad.
“El objetivo era tratar de cambiar la problemática del estigma que hay sobre la locura. Esto nos habla de temores, de miedos, de prejuicios, de construcciones que, en vez de acercarlos al mundo, producen mayor aislamiento”, asegura el psicólogo Olivera en diálogo con El Espectador. Para él, este tipo de enfermedades, aunque sean crónicas, son una circunstancia y la respuesta para ayudar a la gente no puede ser la permanencia eterna en un sanatorio. Muchas veces los encierros son los que crean esa cronicidad.
Así, pues, el proyecto ha ido demostrando que la resocialización es posible. “Más de mil pacientes han pasado por el micrófono del programa y esa experiencia ha ayudado en la reinserción a la sociedad de quienes participan (el 50% de las personas que hablan en La Colifata no están internadas). Pero creo que uno de los logros más importantes ha sido bajar el índice de reinternación anual de los pacientes al 10%, mientras que el del Hospital Borda supera el 40%”, revela Olivera.