Primero fueron las melodías pegajosas que aún repetimos casi de manera inconsciente. Pero ahora, la publicidad ha encontrado un nicho mayor en internet con anuncios en forma de cortometrajes e historias de superación personal colgados por los propios usuarios para llamar a la reflexión.
Las más recurrentes son las historias conmovedoras que difunden las organizaciones sin fines de lucro, como la exitosa campaña Kony 2012 que ha superado los 90 millones de visitas.
Sin embargo, compañías aseguradoras, telefónicas e incluso fabricantes de productos de belleza han recurrido también a los relatos humanos y cotidianos, llenos de valores como el sacrificio o la superación, para llegar a sus públicos y posicionar sus marcas.
Vídeos de anuncios comerciales de todo el mundo, que no es posible observar en su totalidad en televisión por los enormes costes que representa, se han vuelto virales en sitios como YouTube con la ventaja de tener subtítulos en distintos idiomas.