Con la globalización de información que existe en estos tiempos se destaca notoriamente el cuidado que debe tenerse con los datos personales, por lo que en contribución a la privacidad, grandes compañías han decidido hacer del 28 de enero el día internacional de la protección de datos.
De acuerdo con Ángela María Camacho, directora de Asuntos Legales y de Gobierno de Microsoft Latinoamérica, “la privacidad es un derecho esencial para la protección de los datos de las personas: nos otorga como seres humanos la capacidad de controlar el acceso a nuestra información y actividades personales, y nos presenta con la libertad individual para escoger qué información queremos compartir y con quién”.
Camacho asegura que el proteger nuestra privacidad se traduce a la posibilidad de tomar decisiones informadas sobre la manera en que se puede usar y compartir nuestra información, la cual se debe tener especialmente cuidada en el entorno digital, por lo que recomienda adoptar mejores prácticas respecto a lo que hacemos en línea.
“Salvaguardar nuestra privacidad tiene un propósito mucho más profundo de lo que imaginamos y es algo de lo que todos, como usuarios, debemos tomar conciencia y responsabilizarnos”, explica Camacho.
Con este día se pretende que empresas como Microsoft se unan a la causa y fomenten la sensibilización de los ciudadanos digitales, ayudándoles a comprender mejor cómo se puede recolectar su información personal y los beneficios y riesgos de compartir sus datos personales; así como a inspirarlos a manejar más activamente sus vidas en línea.
Otro de los motivos que tiene este día es exhortar a las empresas a ser transparentes respecto a cómo recopilan, utilizan y comparten información personal y comunican con claridad los niveles de privacidad que ofrecen y sus controles de seguridad.
Según Camacho “es un deber y un derecho de los ciudadanos exigir a las empresas que respeten la privacidad y se adecúen a los más claros estándares de administración de los datos personales de sus clientes”, por lo que las personas como usuarios deben siempre pedir cuentas frente a desfalcos de privacidad, fijándose primeramente a quien le confían su información y bajo qué términos.
Actualmente los usuarios cuentan con el nuevo ISO 27018, el cual establece controles muy estrictos a los proveedores de computación en la nube “para proteger la privacidad de los usuarios, tales como la obligación de informarles el lugar donde sus datos se encuentran alojados, cómo se utilizan, notificar en caso de incidentes que comprometan sus datos y asumir el compromiso de no utilizar los mismos para fines publicitarios sin el consentimiento del usuario”.