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La fórmula ideal para innovar

Un laboratorio que ha trabajado con más de 60 compañías colombianas, a las que les han demostrado que el que no se reinventa tiende a morir en el mercado.

30 de septiembre de 2015 - 06:40 a. m.
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Hacer cosas nuevas, intentarlo, equivocarse y volverlo a intentar, pensar sexy, romper reglas, soñar en grande y divertirse. Estas son las advertencias antes de tomar las fórmulas creativas que ofrece Creative Lab, un laboratorio que diseña y experimenta estrategias de innovación y creatividad para compañías que necesitan mejorar sus procesos o atacar una problemática y que quieren darle un valor agregado a lo que hacen o venden.

Un grupo de ingeniosos especialistas, compuesto por diseñadores industriales y gráficos, politólogos, comunicadores, ingenieros y hasta psicólogos, son el alma de este laboratorio, que en cada esquina está lleno de innovación y de color. Desde los cargos hasta los diagnósticos están llenos de ideas con una gran dosis de imaginación.

No se sorprenda si al responder su solicitud de ayuda lo primero que le den es un botiquín, que en su interior guarda “unas píldoras de creativitina suministradas por medio de conferencias no tradicionales, que ayudan a disminuir la monotonía y la resistencia al cambio, acompañadas de parches para estimular la producción de nuevas ideas”, pues esas son las metodologías que usan frecuentemente.

Le realizarán el diagnóstico de su enfermedad y seguro le recomendaran ciertos medicamentos para empezar a producir en el cuerpo de su compañía dosis de innovación, ya sea comercial, social o experiencial, de acuerdo con su necesidad. ¿Por qué es tan importante? “La innovación es clave para que las empresas perduren en el tiempo. Se trata de hacer las cosas de una forma diferente, que genere valor y que logre que los clientes se enamoren de eso que usted hace”, asegura Juliana Villalba, directora ejecutiva de Creative Lab, o como ella prefiere llamarse: “lectora de sueños”.

Gracias a este tipo de estrategias, agrega Villalba, las compañías se vuelven más competitivas, se diferencian de las demás, mejoran sus procesos de servicio, optimizan recursos, permiten co-crear y generar ideas desde todas las áreas; logran solucionar problemas específicos y hasta mejoran el clima organizacional. O así lo ha demostrado su experiencia con más de 60 compañías con las que ha trabajado.

Una muestra que da fe de su tarea fue Lec Lee, una compañía de ropa tradicional, fundada en Colombia hace 70 años. Hace un tiempo no estaba pasando por su mejor momento y sabía que debía cambiar radicalmente su estrategia de mercado. Creative Lab empezó a investigar qué le faltaba para atrapar más clientes. “Aquí fue necesario ir a la calle y entender al consumidor, porque la innovación no nace de un escritorio”, agrega la directora.

Para resumir la historia, se dieron cuenta de que “Lec Lee era visto como una tienda de viejitos por su estilo clásico y por la forma de vender sus productos”. La nueva estrategia se trató, entonces, de cambiar por completo la imagen de la compañía, principalmente en la estética de sus almacenes. Dejaron el mismo logo azul y las luces blancas por un estilo más moderno, que lograra atrapar a todas las personas (sin importar la edad). Incluso, retomaron su norte, pues se dieron cuenta de que no sólo debían atacar un nicho, que es el de las personas mayores, sino a todo aquel que tuviera un gusto por lo clásico, que es finalmente la esencia de la marca.

Como este hay decenas de ejemplos con los que estos asesores descubrieron que las empresas del país no pueden quedarse con la misma fórmula. Y esa es la clave de la innovación: arriesgarse. Para la lectora de sueños, “en Colombia hay una gran resistencia a la frustración. Aquí nadie quiere decir que algo no funcionó y el problema es que la innovación es eso: probar, ensayar, equivocarse y encontrar qué funciona”.

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Actualmente, cuenta Camila González, observadora de realidades, Creative Lab tiene un gran reto: trabajar en las Alianzas para la Innovación, un proyecto de Colciencias con el que el Gobierno Nacional quiere fortalecer su política de innovación y posicionarse como la tercera nación más innovadora de Latinoamérica, ya que hoy ocupa la séptima casilla. Pero para las integrantes de Creative Lab es necesario que las compañías colombianas interioricen el tema, dejen de verlo como un gasto y lo conviertan en una inversión.

De lo que no dudan los integrantes de este laboratorio es que si bien falta capital para hacer estas compañías más innovadoras y competitivas, hay un esfuerzo humano y una creatividad indiscutible en el país. González resalta que actualmente las empresas saben que hay que actuar frente a este tema. Hace cinco años, cuando comenzó Creative Lab, el concepto de innovación ni existía en Colombia, pero se ha introducido con tanta fuerza que parece que hubiera dejado de ser una dosis producida por fórmulas externas para convertirse en parte del ADN de las compañías.

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