Desde mediados de 2012, esta red social ha recopilado los mensajes que sus usuarios escriben pero que, por diferentes motivos, nunca llegan a ser publicados.
Adam Kramer, científico de datos de Facebook, y Sauvik Das, becario de la compañía, realizaron una investigación en la que fueron analizados los “estados fallidos” de 3,9 millones de usuarios.
Los resultados de su investigación demuestran que, en el transcurso de 17 días, el 71% de los usuarios estudiados escribieron al menos un estado, un comentario o ambos, y no lo publicaron.
Los principales motivos de la ‘autocensura’, según Kramer y Sauvik, están relacionados con asuntos políticos, ausencia de afinidad con la audiencia potencial o con las diferencias de género. Según ellos, la “autocensura” se refiere a cualquier actualización de más de cinco caracteres que no se haya publicado una vez pasados 10 minutos de su escritura.
“En las personas que encuentran más fronteras sociales para expresar libremente sus temas se autocensuran frecuentemente”, señalaron los investigadores para el periódico El País, de España
Así mismo, aseguran que los hombres callan más que las mujeres y que aquellas personas cuya lista de contactos “es política y generacionalmente diversa” no piensan dos veces a la hora de hacer públicos sus estados y comentarios.
También concluyen que cuanto más jóvenes son los usuarios, menos se autocensuran y que a más amigos del sexo opuesto, el nivel de censura crece. Los investigadores observaron que este fenómeno era mucho menor en el caso de los grupos de participación restringida, en los que existe gran afinidad de intereses entre sus miembros.
La intención de la red social es “conocer mejor a su público”. El rastreo de los pensamientos que los usuarios prefieren reservarse parece haber resultado una gran herramienta de análisis.