Los rumores quedaron despejados. Algunos lo interpretaron mal y otros leyeron erróneamente las señales. Primero fue un anuncio del presidente de la compañía, Kazuo Hirai, quien dijo que debía revisar el camino que seguía Sony en el mercado móvil, porque había temas de rentabilidad que no cuadraban en el balance. Luego fue el bajo perfil que manejó la japonesa en el mundial de móviles de Barcelona en febrero pasado, cuando no hizo ningún gran lanzamiento y su presencia no fue tan impactante como antes en esa plaza.
Se escucharon voces que presagiaban el retiro de la marca del segmento móvil, soportadas no sólo en esas coincidencias, sino en una decisión que ya había tenido que tomar con una marca tan fuerte como Vaio, en el negocio de los computadores de escritorio, y que no por necesaria dejó de ser dolorosa para los japoneses.
Pero a la IFA, la feria de tecnología más importante de Europa, inclusive más amplia y enmarañada que su similar de Las Vegas (CES), Sony llegó a demostrar que aún se mueve con comodidad en el mundo móvil y que su estrategia sigue siendo hacer presencia en un nicho en el que lo importante es la experiencia del usuario y la calidad de cuestiones relevantes como el sonido y la imagen. ¿Y el precio? Bueno tal vez para quienes buscan esas características el precio no es tan decisorio a la hora de comprar.
Eso lo tiene claro Hiroshi Sakamoto, presidente para América Central y Suramérica de Sony, quien reconoce que aunque la competencia es cada vez más fuerte, no solamente contra las tradicionales marcas coreanas sino con la chinas —que han entrado con fuerza a lugares en donde Japón se sentía cómodo—, el compromiso de la compañía es con la calidad y no con la cantidad de teléfonos o referencias que puedan lanzar cada temporada, y mucho menos entrar en una guerra de precios.
Y eso es bueno, porque los ubica en un sendero en el que no hay demasiada competencia. “Tal vez tengamos que ir solos por el camino de la alta tecnología, a cambio de unos usuarios siempre fieles”, señaló Sakamoto, quien ve en esos compradores a los mismos que cuando van a adquirir un carro no preguntan si consume poco o mucho combustible, sino que se fijan en la potencia del motor, las prestaciones y la seguridad.
Por eso los anuncios de Hirai no fueron nada tímidos y presentó en Berlín el primer teléfono con pantalla de 4K (cuatro veces alta definición en imagen) y agregó a este y los demás equipos lanzados en la feria el Hi-Res, un sistema de alta definición en sonido que ya venía trabajando, pero que alcanza la madurez al estar incorporado no sólo a los móviles, sino al tradicional Walkman, al que se aferra para capturar a los amantes del buen sonido, y hasta a los equipos de car audio.
Por eso se le escuchó a Hirai decir informalmente en el stand de Sony en esta feria que lo que en realidad quiso decir cuando habló de replantear su estrategia en móvil era que en el futuro deberían ser un poco más inteligentes acerca de cómo organizar su portafolio de productos y asegurarse de que éste fuera un negocio rentable, más allá de entrar en una carrera alocada por ganar cuota en el mercado.
Por eso sus ejecutivos saben que a los clientes hay que buscarlos en el segmento alto del mercado y que las gamas medias y bajas no entrarán en sus tareas en los próximos años, porque es allí en donde la marca puede obtener una prima interesante.
Además, el mercado tendrá que acostumbrarse a que no habrá un lanzamiento tras otro, con una gran cantidad de referencias que sólo se diferencian en el maquillaje, sino un par de grandes presentaciones cada año, con dos o tres modelos que intentarán revolucionar el mercado cada vez. De paso, les será más fácil seguir la huella de la demanda.