Aparecen como un disparo, una sacudida que transforma las dinámicas cotidianas de un lugar anónimo de la ciudad. Son tiendas guerrillas, así se les conoce en el mundo, también se hacen llamar pop up store, son espacios que mezclan una apuesta comercial con una conceptual, y que sacan la experiencia de la compra de sus prácticas más tradicionales. Tokio, Berlín y Nueva York ya venían sucumbiendo a esta apuesta que de manos de diseñadores como Rei Kawakubo y Anushka Hoevener busca tejer nuevos puentes entre los diseñadores de modas y otros públicos. Era ya el turno para que apareciera una de estas tiendas en Bogotá. Así, desde el pasado jueves 17 de noviembre, en la Carrera 14 # 85 -24, el primer piso de la emisora HJCK se convirtió en Zube, el lugar para desplegar la creatividad de 34 diseñadores hecha ropa y accesorios.
La idea llega al país de manos de Catalina Zuluaga y Natalie Berg, dos jóvenes mujeres que después de haber tenido importantes experiencias en el mundo de la moda con casas como Nina Ricci, Blamain y Nancy González vieron en Colombia, y su gran despertar de la moda, un lugar prolijo para abrir un espacio diferente. “Que la industria de la moda de un país evolucione no solo tiene que ver solo con las propuestas de los diseñadores y la capacidad de innovación de las empresas textileras y confeccionistas, tiene que ver también con la insistencia en crear una cultura de moda, que la gente no le tenga miedo a acceder a una prenda con un poco más de sofisticación, cuidado en el diseño y materiales de calidad por la prevención al precio. Con Zube queremos que muchos diseñadores colombianos se muestren más cercanos a un público de consumidores que muchas veces se quedan en las tiendas masivas porque no conocen otras opciones o piensan que son para unos pocos”, explica Catalina Zuluaga.
Con un ojo crítico y casi con las calidades del curador de una galería, las creadores de Zube visitaron y conocieron en detalle los trabajos de los más renombrados diseñadores colombianos. Fueron también en busca de nuevos proyectos, de talentos vanguardistas que muchas veces tienen más reconocimiento por fuera del país en donde sus diseños son más comprendidos. Una vez hicieron una lista que incluía entre otros a Olga Piedrahita, Maria Luisa Ortiz, Kika Vargas, Leal Daccarett, Arata, Especia, Chencho Loft, Loba y Nibra, también a Mercedes Salazar, Opportuno, Faride Ramos, Estivo, Duplicity, Salomon, Polite, Moonstone, Tuti Barrera, entre otras, le pidieron a muchos que hicieran colecciones inéditas para la tienda y así ofrecer un valor diferencial en materia de propuesta y de precio.
El resultado es un espacio que replantea las formas en las que se consume moda y que crea un universo coherente en donde se conjugan diferentes estilos y se les ofrece otra vitrina a los diseñadores colombianos que a veces parecen estar muy reducidos para públicos excelsos.