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¿Por qué las power bank o baterías no se pueden llevar en el equipaje de bodega de un avión?

Llevar una batería portátil es clave para evitar quedarse sin celular durante un viaje, pero para su trasporte debe tener en cuenta lo siguiente.

19 de diciembre de 2025 - 12:30 p. m.
phone mobile connect to battery power bank
Foto: freepik
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Al viajar pueden darse dos escenarios: que todo fluya sin contratiempos o que el trayecto se convierta en una espera prolongada. En este último caso, surgen problemas comunes, y uno de los más frecuentes es la batería del celular. Aunque el teléfono salga de casa completamente cargado, basta una larga espera en el aeropuerto o un vuelo sin una buena conexión eléctrica para que se quede sin energía. En ese momento, deja de ser una herramienta útil y pasa a convertirse en una preocupación.

Por eso, llevar una batería portátil se ha vuelto casi obligatorio. Pero antes de guardarla en la maleta, conviene aclarar una duda frecuente entre viajeros: ¿debe empacarse en el equipaje de mano o en el equipaje facturado?

¿Qué dicen las aerolíneas?

Las aerolíneas coinciden en un punto clave: las baterías portátiles o power banks no pueden viajar en el equipaje facturado y deben llevarse siempre en el equipaje de mano.

Esto responde a razones de seguridad, ya que las baterías de ion-litio pueden sobrecalentarse, incendiarse o incluso explotar. En cabina, cualquier incidente puede ser detectado y controlado de inmediato por la tripulación; en la bodega, el riesgo es mucho mayor.

Eso sí, según Avianca, el transporte de estas baterías está permitido únicamente bajo ciertas condiciones. En general, las baterías de litio de repuesto deben viajar en cabina y estar almacenadas en fundas plásticas de protección para evitar cortocircuitos.

Uno de los aspectos más importantes es verificar la capacidad de la batería externa, que suele expresarse en miliamperios-hora (mAh) o vatios-hora (Wh). La mayoría de las aerolíneas siguen las directrices de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que establecen lo siguiente:

En este sentido, las baterías con una capacidad entre 100 Wh (equivalente aproximadamente a 27.000 mAh) y 160 Wh pueden transportarse, con un máximo de dos por pasajero y siempre con autorización.

Por su parte, LATAM es clara en el manejo de power banks: si el equipaje de mano debe ser enviado a bodega en la puerta de embarque, el pasajero debe informar si lleva una batería portátil para retirarla previamente. Además, se recomienda no conectar estas baterías a los enchufes del avión ni utilizarlas como fuente de energía durante el despegue o el aterrizaje.

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Asimismo, antes de viajar, es recomendable revisar las especificaciones de la batería portátil y confirmar las restricciones particulares de cada aerolínea. Si se requiere transportar una batería de mayor capacidad, lo más aconsejable es solicitar autorización con antelación para evitar inconvenientes en el aeropuerto.

También es útil que la batería externa muestre claramente su potencia en Wh. En caso contrario, conviene estar preparado para explicar sus especificaciones o presentar los cálculos correspondientes. Para modelos de alta capacidad, algunas aerolíneas pueden incluso solicitar una prueba de que la batería superó los ensayos de seguridad.

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