El mandatario de los colombianos indicó que se hace urgentemente necesario insistir en que el gobierno estadounidense extienda los beneficios del Atpdea. El Presidente Uribe ha instruido al canciller Jaime Bermúdez y a la embajadora en Estados Unidos, Carolina Barco para mantener las conversaciones con los demócratas y republicanos a fin de mantener las posibilidades comerciales, independiente de quien acceda a la Casa Blanca. "En esos momentos de elecciones en Estados Unidos es bien importante insistir en ello", dijo Uribe.
Recordó que la preferencias arancelarias vencen el 31 de diciembre de este año y, por lo tanto, se requiere urgentemente que se renueven, así se firme el Tratado de Libre Comercio, como espera que se haga para finales de 2008 o inició de 2009.
En estos momentos además del Canciller y la embajadora, se desplazan por temporadas el ministro de Comercio, industria y Turismo, Luis Guillermo Plata y varios empresarios. El intenso lobby que hacen los representantes del gobierno colombiano ante las autoridades legislativas de Estados Unidos hacen pensar a los analistas locales que el TLC puede ser una realidad en 2009, mientras tanto se requiere que las preferencias arancelarias se extiendan al menos por un semestre más.
En agosto de 2002 se creó el Atpdea (Acuerdo de Promoción Comercial Andino y Erradicación de Drogas), renovando y ampliando las preferencias arancelarias concedidas a los países andinos por el Atpa.
Este programa permitió que un universo de 6.100 partidas arancelarias entraran a EE.UU. son restricción comercial. En principio el Atpdea se extendió hasta diciembre de 2006, buscando presionar a los países andinos beneficiarios a negociar un acuerdo comercial como el TLC que garantizara permanentemente el libre acceso al mercado norteamericano.
El Atpdea se encuentra condicionado a requisitos económicos, judiciales y políticos, que podrían determinar la exclusión del programa si la actuación en materia de control a las drogas no era satisfactorios para el presidente estadounidense.