Publicidad

Continuidad y cambio en Centroamérica

Nicaragua y Guatemala es-cogieron el domingo pasado la continuidad y el cambio, respectivamente, en unos comicios que en el primer caso fueron cuestionados por irregularidades, a pesar de que el resultado final le otorgara una arrolladora victoria al reelecto presidente Daniel Ortega.

09 de noviembre de 2011 – 06:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

En Guatemala, el general retirado Otto Pérez Molina tendrá la gran responsabilidad de devolver la seguridad ciudadana al país y fortalecer las instituciones frente al saliente gobierno. Grandes retos esperan a los dos mandatarios.

En Nicaragua, el líder sandinista sobrepasó por un 30% al segundo en contienda, Fabio Gadea, con unos niveles de participación superiores al 75%, mientras que el gran derrotado fue el expresidente Arnoldo Alemán, con un 6%. De igual manera el FSLN tendrá una cómoda mayoría en la Asamblea Nacional, lo que le permitirá legislar a sus anchas frente a una atomizada oposición que no ha encontrado el camino para enfrentar a un Ortega que ha sido presentado como un oportunista, más que como un ideólogo. No de otra manera se explica su “mutación de socialista revolucionario a un celoso antiabortista y promotor de zonas económicas especiales en pocos años”, como anotó un acucioso observador.

El proceso para mantenerse en el poder ha estado plagado de irregularidades, pues aunque la constitución prohibía expresamente la reelección, a través de un hábil golpe de mano el gobierno forzó una votación de la Corte Suprema donde “sus” magistrados obviaron el “articulito” y dieron vía libre a la continuidad. Además, el presidente se arrogó unilateralmente la función de mantener a los miembros del Consejo Supremo Electoral, usurpándosela a la Asamblea Nacional con los cuestionamientos y la desconfianza que hay sobre la imparcialidad del juez electoral.

En materia social ha dirigido el asistencialismo hacia los más necesitados, gracias a los dos mil millones de dólares recibidos de su mentor Hugo Chávez, pero, al igual que en Venezuela, sin llegar a solucionar los problemas de fondo para el segundo país más pobre del continente. Como Chávez, ha ejercido un evidente autoritarismo en lo político y fue su caja de resonancia en destempladas salidas contra Colombia. Pero se diferencia de aquél en que ha promovido una excelente relación con el empresariado y, especialmente, con la Iglesia católica, a la que estuvo enfrentado en los ochenta. De momento, Gadea ha desconocido el resultado y se espera el pronunciamiento final de la OEA y de los observadores europeos sobre las denuncias de fraude.

El caso de Guatemala es distinto. Pérez Molina, antiguo comandante militar contra la URNG, llega al poder en medio de una compleja situación en su país en la que se combinan la inseguridad ciudadana, a manos de grupos de delincuencia común vinculados al narcotráfico, con niveles de impunidad cercanos al 98%, mientras que las Maras tienen a las autoridades policiales en jaque. El general se ofreció como abanderado de un proyecto regional de lucha contra el crimen organizado, que está en mora de ser puesto en práctica. El electorado quería mano dura y Pérez supo capitalizar el descontento popular, a pesar de ciertos temores de que la represión ocasione problemas de derechos humanos por parte de agentes del Estado, lo que ha desmentido el presidente electo.

Lo cierto es que su Partido Patriota, PP, no contará con mayoría en el Congreso y deberá negociar con sus dos opositores más fuertes, la Unión Nacional de la Esperanza y la Gran Alianza Nacional, del derrotado candidato Manuel Baldizón, para lograr acuerdos que le permitan gobernar. Fuera de la seguridad, su otro gran reto es una reforma tributaria para poner orden a las arcas del Estado, que quedaron vacías.

Los retos, como se ve, son grandes para ambos mandatarios. Ortega podrá reencauzar su proyecto hacia uno más incluyente y tolerante en materia política, mientras que Pérez Molina deberá maniobrar en el Congreso a la vez que cumple sus promesas de devolver la seguridad a los ciudadanos.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido