Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Dice que sus cenizas reposarán en una cajita con forma de estuche de guitarra. Así será su ataúd, porque hasta en su última morada quiere ser consecuente con lo que ha sido su vida. Su dedicación al rock ha sido total, aunque no tan constante como le hubiera gustado, porque admite que vivir de este género en Colombia es realmente complejo, mucho más que entender la partitura de una de las creaciones psicodélicas que tanto marcaron su juventud durante las décadas de los 60 y 70.
En aquella época dorada, Arturo Astudillo concibió la idea de fundar un grupo en el que los jóvenes manifestaran sus pensamientos y sentimientos a través de la música. Ese proyecto se volvió real y la gente lo conoció bajo el nombre de Los Flippers, banda de la que, además, fue su director y guitarrista. Este músico de los 60, llegó a los 60 años y quiso celebrarlo por lo alto. Por eso se inventó un concierto y convocó a los colegas que le acompañaron durante sus gestas musicales para reaparecer en las tablas y sentir, una vez más, el pavoroso miedo escénico que con magia, talento y tecnología se transforma en sonido virtuoso.
“Para mí los sesenta, y lo he dicho en muchas oportunidades, comprende entre el 65 y el 75, cuando el movimiento rockero se gestó, creció, floreció y no digamos que murió, pero sí decreció inmensamente. La intención es que el público vuelva a escuchar los éxitos de siempre con Los Flippers, como Pronto viviremos en un mundo mucho mejor, Ovni y todas las canciones reconocidas, además de algunos covers históricos”, comenta Astudillo, quien en la actualidad se dedica a crear jingles para radio y televisión.
Algunos de los músicos que lo secundan en esta aventura son: Guillermo Acevedo, Roberto Fiorilly, Miguel Durier, Fernando Latorre, César Hernández, Chucho Merchán, Willy Vergara, Nano Pombo, Hernando Becerra y Augusto Martelo. Y las tres bandas invitadas son La Leyenda, Ferranz Band y Los Cheacles. Todas estas personalidades del rock de antaño corroboran que el arte musical es un sentimiento intenso que con los años gana conciencia, carácter y criterio.
“En el concierto quiero hacer una especie de jam o una participación con los músicos que tienen agrupaciones y que siguen en ejercicio. Hemos estado ensayando canciones que mueven el ambiente y esa celebración está engalanada con esta lluvia de estrellas que conformaron un movimiento que yo ha llamado Rock Blanco, porque carece de contaminaciones”, asegura el gran homenajeado de esta noche.
Arturo Astudillo tiene 60 años, muchos de ellos dedicados al rock, y si logra vivir 60 más, sin pensarlo dos veces, los destinará a mantener vivo el espíritu sonoro, el mismo que lo motiva a seguir pegado a su guitarra.
Gran concierto de rock nacional de los 60. Viernes 15 de agosto. 7 p.m.
Palacio de los Deportes. Entrada libre.