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¿Por qué ‘Vallenatos del alma’?
Porque es una selección de canciones que verdaderamente llegan al alma cuando se escucha cada una de ellas.
¿Y por qué no del corazón?
Es que también son del corazón porque, ¿quién no se ha enamorado o se identifica con una de las 15 canciones que incluye este álbum?
¿Y con qué nos encontraremos en este nuevo disco?
Con un compilado de 15 éxitos, interpretados algunos de ellos a dúo con importantes representantes de nuestra música como Jorge Celedón, Jorge Oñate, Peter Manjarrés, Beto Zabaleta y Martín Elías.
¿Y qué tan difícil fue la producción del disco?
Más que difícil fue un largo proceso de por lo menos tres años, donde nos pusimos en la tarea de observar la reacción del público ante la interpretación de todos estos clásicos. Eso nos fue dando claridad de cada una de ellas por la pasión que despertaban en el público. La producción la realizamos en Barranquilla, con una nómina de lujo donde participaron maestros como José Vásquez, Aníbal Uribe, entre otros.
Su ídolo del vallenato.
Mi mentor y primo hermano Jorge Oñate.
¿A qué suena su estilo?
A vallenato autóctono.
¿Cuál es el secreto del acordeón?
Tocarlo no con los dedos, sino con el corazón.
Su primer acercamiento con la música.
Desde niño en mi casa, en Valledupar, se hacían parrandas con muchos artistas vallenatos, como mi primo Jorge Oñate, Poncho Zuleta y otros. No tuve otra opción más que la música, esto viene desde mis primeros días, porque nací y crecí escuchando vallenatos y asistiendo a parrandas.
¿Y será que un cachaco podría cantar bien vallenato?
Claro que sí, porque el vallenato ya no es de los costeños ni de la costa, el vallenato es de Colombia. Mire que ya tenemos a un rey vallenato cachaco, Beto Jamaica.
¿Qué tenían los vallenatos clásicos que no tienen los de ahora?
Poesía, historia, leyenda y vivencias cotidianas que se quedaron en la memoria de distintas generaciones.
Muchos se catalogan como los reyes del vallenato, pero, ¿quién sería la reina?
Las mujeres, porque son la fuente de inspiración de muchos vallenatos tanto clásicos como actuales.
Usted es hijo de un periodista, ¿nunca le dieron ganas de seguir los pasos de su padre?
No, pero sí me sirvió mucho porque gracias a mi padre conocí a muchos artistas y pude empaparme del verdadero vallenato.
¿Se ha perdido algún Festival Vallenato?
No, y que Dios me siga brindando la oportunidad de asistir siempre, más ahora que participo directamente en cada uno de ellos.
¿Tiene algún ritual antes de salir al escenario?
Me encomiendo a Dios y le pido que actúe por mí, para que sea su voz.
¿Y dónde dejó la administración agropecuaria?
Ahora administro música y sentimientos (ríe).
¿Cuál es la chispa que lo diferencia de los demás?
La pasión y la entrega a esta carrera.
¿Cómo es esa unión entre cantante y acordeonero?
Es un verdadero matrimonio, debe existir amistad, comprensión y tolerancia, para que así se genere la química que haga fluir un verdadero show.
¿Con qué nos seguirá sorprendiendo ?
Con mucho vallenato interpretado con el alma.