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La Universidad de los Andes ha sido pionera en Colombia en estadísticas subjetivas de bienestar, más conocidas como encuestas de la felicidad. Sus ejercicios revelaron, por ejemplo, que el año pasado 94 % de los colombianos eran optimistas frente a su vida personal, pero, al mismo tiempo, casi la mitad de ellos (49,5 %) creía que al país no le iría bien en los temas sociales. ¿Podrán decirnos algo similar de 2020?
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Este año, la institución educativa, en colaboración con un consorcio internacional dirigido por Swissfuture y la Universidad de St. Gallen en Suiza, repetirá el ejercicio, titulado ‘Barómetro de la felicidad’, con un enfoque diferente para entender cómo las personas están afrontando la situación de emergencia provocada por el COVID-19.
La nueva medición hace mucho énfasis en la variable de miedo al COVID, el teletrabajo y la capacidad de respuesta de cada persona para acomodarse a esta situación. De acuerdo con el doctor en comportamiento organizacional y autor de la encuesta Eduardo Wills, la nueva medición trabaja específicamente el tema de la esperanza, “que consideramos es una variable muy importante para lo que se nos presentó este año”. También destacó que la pandemia le permitió a los investigadores hacer un experimento en la vida real, “algo que se presenta muy pocas veces, por lo tanto esperamos poder mostrar evidencias muy importantes”.
Para darle un alcance más grande a la encuesta y que sea totalmente representativa de la población, el profesor Wills invitó a los colombianos de todas las edades, regiones y orígenes a participar en el ejercicio que incluye preguntas como “qué tan satisfecho está con cómo el país ha afrontado la pandemia”, “con qué frecuencia se sintió estresado” o “cuáles son sus principales deseos para 2021”. La encuesta, disponible en https://www.efs-survey.com/uc/Uni_St_Gallen/cacb/ durante todo diciembre, toma entre 15 y 20 minutos, considerando que se compone de preguntas personales que llevan a la reflexión.
Los resultados estarán disponibles en marzo de 2021 y se publicarán en detalle a finales del próximo año en un libro. “Esta investigación es muy importante porque permite entender elementos muy significativos de cómo el COVID está afectando o beneficiando la esperanza de las personas, dependiendo de las condiciones de seguridad laboral y el aprovechamiento de cosas como el teletrabajo o la educación virtual. Esperamos que los resultados muestren cambios muy grandes y variados respecto al año anterior según el grupo social, la edad, la procedencia cultural y la situación específica que estén atravesando los participantes”, dijo Wills.
La experiencia del profesor le ha enseñado que los colombianos son particularmente optimistas frente a la vida personal, pero muy poco frente a la economía, la política y los problemas sociales (conflicto, desempleo, corrupción), incluso relativamente pesimistas hacia el manejo del medio ambiente. Esto al contrastar los resultados de su ejercicio con los que se registraron en España, Portugal, Francia, Australia, Sudáfrica, Suiza y Hong Kong, donde también se replica la encuesta, “es como una red en la que estamos profesores e investigadores de varios países”, cuenta.
Según las cifras de las encuestas anteriores, en Colombia, a diferencia de los países europeos, hay una esperanza muy grande de que haya un cambio, y aunque hay un alto reconocimiento de que el mundo se dirige hacia una crisis, un gran número de personas cree que esta se va a superar. Sin embargo, Wills advierte que durante 2020 los conflictos se agravaron, lo que provocó una mayor insatisfacción entre las personas, “manejarla hacia delante es el gran reto de los políticos, los empresarios y las élites colombianas”.