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Después de cuatro meses de recuperación, el lunes fue dado de alta el primer paciente del mundo sometido a un trasplante total de cara. A raíz de un accidente, Óscar, de quien los médicos no quisieron dar más información personal, había perdido la capacidad de respirar por la nariz y la boca (debía hacerlo a través de una abertura artificial en la garganta), de pasar alimentos y de hablar.
Su única esperanza de volver a tener una vida normal estaba en manos de un equipo de médicos del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona (España), que hicieron lo que parecía imposible: trasplantar la piel y los músculos de su cara, los párpados, la nariz, los labios, el maxilar superior, los dientes, el paladar, los huesos de los pómulos y la mandíbula utilizando la microcirugía reparadora.
Siete días después de la operación Óscar, aún en la clínica y cubierto por vendas, pidió un espejo. “Reaccionó bien. Se sintió muy cómodo con su nuevo aspecto y los familiares nos comentaron que seguían viendo muchos rasgos del antiguo Óscar”, le contó a Caracol Radio Joan Pere Barret, el jefe del servicio de cirugía plástica y recuperadora del hospital.
Aunque en estos cuatro meses el organismo de Óscar ha rechazado en dos oportunidades el trasplante generando una trombosis, Barret aseguró que ya se encuentra en perfectas condiciones de salud y que había llegado el momento de que regresara a casa y poco a poco retomara su vida.
Durante los próximos 12 a 18 meses, Óscar deberá asistir a controles clínicos y a sesiones de fisioterapia, logopedia y terapia facial, hasta que recupere totalmente la movilidad de la cara y el habla.