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México cumplirá mañana un año desde la declaración de la alerta por la gripe A, causada por el virus H1N1, con la epidemia controlada, una intensa campaña de vacunación en marcha y con una cifra de muertes que llega hasta ahora a las 1.198.
"Está controlada, contenida, y en este momento la frecuencia de casos va disminuyendo (…) Sigue habiendo casos, graves, leves, pero cada vez son menos" , declaró hoy a Efe el neumólogo Francisco Navarro, director del Hospital General de México, el mayor de América Latina.
En la institución fueron atendidas en el último año "cerca de 6.700 personas con síntomas probables de influenza" , una enfermedad causada por un virus desconocido, el H1N1, de baja letalidad, que se detectó por primera vez en México.
El origen del mismo aún es incierto, pero el secretario (ministro) de Salud mexicano, José Ángel Córdova, declaró a Efe el mes pasado que creía que el virus llegó de Estados Unidos, donde se detectaron los primeros casos en dos niños en California.
Hasta el pasado 19 de abril hubo en el país en estos doce meses 72.499 casos confirmados, 17 de ellos de personas extranjeras, que dejaron 1.198 muertes, de las cuales el 70,2% ocurrieron entre personas de 20 a 54 años, según la Secretaría de Salud.
Navarro explicó que desde 2005 México estaba preparándose para una emergencia sanitaria de grandes dimensiones cuando apareció la gripe A, una patología que agravaba cuadros de insuficiencia respiratoria y, en los casos más graves, requería un tratamiento con antiretrovirales y ventilación mecánica.
La alerta sanitaria declarada el 23 de abril pasado motivó la suspensión de las clases en todas las escuelas y universidades públicas y privadas en varios estados, y dejó cuantiosas pérdidas económicas, sobre todo en la capital del país, que quedó semiparalizada.
Un año después, Navarro considera que se actuó bien ante la emergencia, al proteger el "bien mayor" , que era "la salud de la población" .
"Yo creo que la decisión fue acertada porque evitó que mucha gente se enfermara y falleciera. ¿Cuántos? Es muy difícil de saber", aseguró Navarro, que trabajó durante varios meses en uno de los empeños que más elogios le valieron a México: transmitir una información veraz de lo que sucedía.
El Hospital General de México llegó a internar a 50 pacientes y a recibir a cien personas con síntomas cada día en los peores momentos de la crisis, pero hoy sólo tiene dos hospitalizados por H1N1.
Navarro pide no bajar la guardia y recuerda que hace dos días murió en el nosocomio una mujer de 21 años por gripe A.
A su juicio, el reto para la Sanidad mexicana en este momento es seguir con las medidas preventivas, fomentar hábitos como evitar que gente con afecciones respiratorias esté en contacto con otros sanos, y mantener una campaña de vacunación que comenzó a fines de 2009, cuando este país recibió las primeras vacunas.
El experto reconoció que inicialmente pudo haber cierto recelo ante la vacuna, pero aseguró que se ha sido superado.
En este momento más de 20 millones de personas de los 107 millones que hay en el país han sido vacunados.
Para el futuro recomendó también que tanto en México como otros lugares mantengan la vacunación de una pandemia que está en Fase 6, es decir el de una epidemia global con brotes que se contagian a nivel comunitario en al menos otro país de una región distinta a la primera en que se detectó, según los parámetros de la de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El neumólogo consideró que el sistema de salud mexicano respondió bien ante la contingencia y eso permitió recibir un reconocimiento generalizado de que se actuó bien.
No obstante admitió que en el país "no caería mal" una compensación por haber actuado con rapidez y transparencia ante el virus, una demanda desatendida desde que el 18 de mayo del pasado año la formuló el ministro de Salud mexicano ante la OMS.