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Por segundo año consecutivo el Banco de la República reconoció que la meta de inflación, ubicada entre 3,5 y 4,5%, no se cumplirá. El gerente del Emisor, José Darío Uribe, en el informe de inflación del primer trimestre manifestó que al finalizar 2008 estaría en 4,9%.
Es el indicativo de que para la gente del común los precios entre enero y marzo de este año subieron más de lo proyectado, aunque desde abril la presión comenzó a bajar, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento de 0,71%, menor al del mismo mes del año anterior, que fue de 0,90%. En los últimos 12 meses, el IPC se ubicó en 5,73%.
Fueron tres los factores que influyeron en el aumento: los elevados precios de los alimentos, con un fuerte componente internacional; los altos precios del petróleo, y la dinámica del consumo, que aunque viene disminuyendo, se mantiene fuerte.
Entre enero y marzo el promedio del indicador de confianza de los consumidores de Fedesarrollo registró niveles cercanos a la media de 2007. En febrero de 2008 se observó un crecimiento importante de las ventas minoristas del comercio (6,9% real).
Aunque un hecho cierto es que los colombianos piden menos crédito de consumo —hasta mediados de abril la banca había desembolsado recursos para consumo por $5,5 billones, 14,5% menos que en el mismo período de 2007— y que se usa menos la tarjeta de crédito. En lo corrido del año se han hecho compras por $4,1 billones, con un crecimiento anual de 13%, cuando hace un año lo hacían al 30%, de acuerdo con cifras de la Asobancaria.
Entre los rubros que más pesaron en el crecimiento del costo de vida se encuentran los llamados gastos regulados (combustibles y transporte público, entre otros), que le pegan al bolsillo de los colombianos, que llegaron a 7,1% en marzo. El galón de gasolina ha aumentado $274 hasta mayo.
La modificación en la meta llamó la atención de la presidenta de la Asociación Bancaria, María Mercedes Cuéllar, quien dice que es una señal que crea incertidumbre sobre las políticas adoptadas para controlar la inflación y que se deben dejar actuar las medidas tomadas.
Para Guillermo Botero, presidente de Fenalco, el Banco debería ponerse metas realistas y agregó que la demanda se mantendrá fuerte “debido a que el país vive un momento de reposición de bienes durables, luego de un rezago de diez años”. Incluso el propio Banco aumentó su proyección de crecimiento de 5,0% a 5,2%.
El peso de la comida
El incremento en el costo de vida también tiene una relación fuerte con el costo de los alimentos, debido a que los precios representan el 30% en los cálculos de la canasta familiar. Aunque las proyecciones en este rubro no variaron mucho, en diciembre pasado eran de 5,9% y en marzo de 2008 llegaron a 6%. Lo positivo es que la autoridad monetaria espera que los precios bajen cerca de 4%, en especial los de los alimentos importados (cereales, aceites y oleaginosos).