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El presidente del Bancolombia, Jorge Londoño, le dijo al Elespectador.com que en 2008 la entidad financiera seguirá con su expansión en la región, tras haberse hecho al Banco Agrícola de El Salvador e iniciar labores especializadas de banca en Perú.
Bancolombia, una de las cinco entidades financieras más grandes del país, registró el año pasado utilidades del 31 por ciento, y la adquisición en El Salvador marcó un hito, pues es la primera operación de banca de primer piso en la región, que hace parte de su estrategia de expansión en el continente.
Londoño, además, mostró su respaldo a las más recientes medidas del Banco de la República, que buscan mantener el crecimiento económico del país y controlar la tasa de inflación.
¿Cómo le fue a Bancolombia en 2007 y cómo va el 2008?
Tuvimos unos resultados satisfactorios. Estamos muy contentos con ellos y fundamentalmente se desprenden del buen comportamiento de la economía que nos ha dado buenas oportunidades de crecimiento que la institución ha estado en capacidad de aprovecharlas. La verdad es que no solamente es el crecimiento en utilidades que es muy atractivo (31 por ciento en 2007), sino que tenemos un crecimiento de la institución como tal.
¿Ese crecimiento institucional tiene que ver con la expansión en la región?
Sí. El año pasado incorporamos a nuestra institución el Banco Agrícola de El Salvador, que estratégicamente representa un hito en nuestra historia, porque es la primera operación de banca de primer piso que tenemos en la región y que era un objetivo estratégico que veníamos contemplando desde hace mucho tiempo.
El 2007 también fue el primer año en el cual el banco operó como una sola entidad, con Conavi y con Corfinsura; de manera que fue un año de realizaciones y de buenos resultados.
Además de esa operación en El Salvador, están trabajando con una entidad en Perú. ¿Hacia dónde va ahora la estrategia de internacionalización de Bancolombia?
Estamos en un proceso de crecimiento que indudablemente nos lleva por fuera de las fronteras. Bancolombia siempre se ha visto a sí mismo como una entidad internacional. Desde 1995 tenemos presencia en el mercado internacional de capitales y nosotros estamos convencidos de que la competencia del sector financiero es global.
De tal forma que hemos identificado que el mercado centroamericano y de alguna manera el mercado regional, con nuestras actividades especializadas que tenemos en Perú, nos ofrece una oportunidad de aplicar nuestros conocimientos y fortalezas y de abrirle a la entidad nuevas vías de crecimiento. Fundamentalmente nuestra estrategia internacional lo que busca es eso, que la entidad siga encontrando importantes oportunidades de crecimiento de su actividad.
Piensan, entonces, ¿abrir operaciones en otros países de América Latina?
Lo que hemos hecho, y no es ningún secreto, es decir que vemos esa zona atractiva y que estamos mirando las oportunidades que se presenten. Tenemos el deber de analizar las posibilidades de expansión adicionales, desde el punto de vista de lo que consideramos que puede ser su rentabilidad futura. Nuestro objetivo fundamental es crearle valor a los accionistas y desde allí puede que haya posibilidades, pero lo que tenemos que esperar son aquellas que creemos que somos capaces de aprovechar y de administrar de una manera rentable.
¿Cómo ve la competencia en materia de microcréditos con la llegada del banco de los pobres?
A nosotros nos parece buena la competencia en todos los sectores y particularmente en ese del microcrédito, nosotros lo que buscamos es que el microcrédito, para que se pueda desarrollar lo suficiente, no sólo necesita competencia sino que se pueda desarrollar de manera rentable.
En abril, aunque fue un mes bajo, la inflación anual sigue alta. ¿Usted respaldaría un alza en las tasas interés para frenar los precios?
Nos parece que siendo evidentemente una dificultad para nosotros la posible elevación de las tasas de interés, encontramos que el peor escenario que podría presentarse en la economía es un retorno de la inflación. Por lo tanto, respaldamos las medidas del Banco de la República y no queremos competir con su interpretación de que en este momento se requiere ser más restrictivo en la oferta de dinero y que eso se logra mediante un encarecimiento del crédito.
Osea, ¿que prefiere un alza en los intereses?
Eso no lo encontramos ni mucho menos favorable o conveniente para nosotros, pero estamos convencidos de que si es conveniente para la economía, es lo mejor para todos los sectores. Colombia creció muy rápidamente y lo que se busca probablemente no sea mantener un crecimiento igual a ese, sino un crecimiento del orden de lo que ha sido el promedio de esta década.
¿Usted, entonces, sería partidario de nuevas alzas, si las circunstancias de la economía así lo requieren?
Yo no quiero competir con el Banco de la República. Yo quiero que el Banco de la República sea el que decida si se elevan más las tasas o no. La gran ventaja que tenemos en esta economía es un Banco Central independiente, que toma las decisiones a partir de análisis técnicos y no a partir de análisis políticos. Entonces lo que sea del gusto de los banqueros o del gusto de los consumidores no debe ser lo que inspire la decisión.
¿A usted qué le gustaría?
Si fuera por mí, me gustaría, como al grueso de la población, intereses más baratos; todo más barato es muy bueno. Pero la verdad es que la tarea del Banco de la República es distinta; lo que procura es mantener la economía en equilibrio, que es la forma como se pueden lograr crecimientos de mediano plazo más amplios.
¿Cuál debe ser la tasa de crecimiento adecuado de la economía nacional?
Para este 2008, nosotros hemos proyectado un crecimiento de la economía colombiana del cinco por ciento.
Sin embargo, decir cuál es la tasa óptima de crecimiento es bien difícil. Ojalá fuéramos capaces de crecer al 7,5 por ciento y es posible, hay algunas economías que lo logran. La verdad es que a uno le parece que en el momento actual pueden existir todavía algunos cuellos de botella en la economía colombiana que harían que un crecimiento tan alto como ese, a mediano plazo y a nivel sostenido, se vea trancado por unos generadores de tensiones.
La agricultura fue una de las actividades que menos creció en 2007, sólo 2,58 por ciento. ¿Cuál debe ser la estrategia para que este sector crezca, cuando gran parte del país depende de él?
A mí me sorprendió un poco la cifra de crecimiento que hemos conocido del sector agro, pero creo que hay bases sólidas para que empiece a acelerar su crecimiento. Tenemos unas condiciones favorables en nuestros mercados de exportación agrícola y todas estas medidas que se han tomado recientemente en materia de producción de biocombustibles tienen que favorecer al agro. Yo confío que se va a lograr en el mediano plazo.
¿Qué tan viable es que el Emisor intervenga el mercado cambiario?
Es una buena intervención del mercado cambiario cuando el Banco de la República establece un presupuesto para comprar dólares, porque se está creando la demanda. Pero la verdad es que no podemos pretender que a través de una intervención del Banco Central, por poderoso que sea, se puedan reversar tendencias macroeconómicas tan fundamentales como es la revaluación.