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La industria del mueble y la madera gana espacio en el panorama industrial del país. Sus productos llegaron el año pasado a importantes almacenes de Moscú, París, Nueva York, Roma y Londres. Las ventas al exterior el año pasado llegaron a 76 millones de dólares.
A la industria ha llegado también tecnología, como la que se exhibe en la IX Feria Tecnológica e Industrial para el sector Forestal, Mueble y Madera, que se adelanta en Bogotá. Allí, más de 190 expositores de 13 países de Latinoamérica, Europa y Asia muestran sus últimos desarrollos para la industria de la madera. Máquinas que son capaces de realizar cuatro operaciones en una sola acción y sacar un mueble final en un minuto, pegantes hechos a base de agua, que no van en contra de la salud de quien los aplica y en beneficio del medio ambiente, y variedad de herrajes en los que se combina la madera con el aluminio logrando terminados de alta calidad.
“Esperamos 14.000 visitantes y somos el evento más posicionado en el norte de Suramérica. Las máquinas que aquí se muestran son las mismas que están en las ferias de Asia y son utilizables en el país, que es uno de nuestros grandes objetivos: permitir que los pequeños y medianos empresarios puedan acceder a ese tipo de tecnología”, cuenta Óscar Bravo, empresario del sector y organizador de la feria.
La idea es también lograr negocios que faciliten el trabajo de quienes talan los árboles en el campo o de quienes hacen diseños exclusivos en este material. Por eso las afiladoras, cabinas de pintura, cepilladoras, secaderos, herrajes, tapicerías, aglomerados y termolaminadoras serán algunas de las máquinas que mayor participación tendrán en la exposición. El objetivo es superar la meta de ventas de la versión anterior, que estuvo cerca de los 4 millones de dólares. “Queremos lograr un aumento del 20 por ciento respecto al año pasado”, puntualiza Bravo.
“El mercado colombiano es muy importante para nuestra industria, tanto que es el segundo después de Estados Unidos y por eso estamos haciendo presencia aquí, porque lanzamos nuevos productos en materia de tableros y nos interesa ampliar este mercado natural”, relata César José Álvarez, representante de Novopan del Ecuador, firma encargada de fabricar tableros de partículas de madera y que tiene presencia en Perú, Ecuador, Panamá, México, Estados Unidos y Chile.
El evento, que tiene lugar en Corferias, cuenta en sus once mil metros cuadrados con un espacio dedicado a las novedades de la ingeniería y diseño industrial que distintos estudiantes universitarios han venido desarrollando por medio de la madera. Sillas aerodinámicas para los jugadores de Xbox, cocinas diseñadas para adultos de la tercera edad que facilitan su operatividad y mesas con múltiples servicios para ahorrar espacio en bares y discotecas, son algunas de ellas.
José Francisco Argotty, de la Universidad de Nariño, tiene dos de los más destacados proyectos que ya han sido buscados por algunos inversionistas extranjeros. Uno de ellos se llama Inferno y se trata de una mesa “que empecé a diseñar jugando con una hoja de papel, hasta que logré algo tridimensional, que fuera modular y que por su tamaño fuera tipo exportación”, dice. Su costo está entre los 250.000 y 300.000 pesos y aunque de primera vista parece un producto normal, sus múltiples usos en una casa son los que la hacen moderna y distinta.
Con este tipo de diseños exclusivos es que “hoy podemos decir que nuestros empresarios han puesto sus muebles en las casas de Whoopi Goldberg y Silvester Stallone, además de la catedral de Moscú”, comenta Bravo, el mismo que asegura que “los Santanderes, Bogotá y Pasto son los mayores productores de artículos terminados, además de aquellas empresas que se están mudando hacia las zonas francas de la costa, precisamente para sacar la mercancía más rápido por los puertos”.
Por lo pronto, esta industria planea seguir en crecimiento y tiene el objetivo de elevar su participación en el Producto Interno Bruto (PIB), que según las estadísticas, no alcanza a llegar a un punto. “Esta es un industria muy informal y no es fácil llevar estadísticas, entonces no se sabe cuántos campesinos son empleados, ni transportadores, ni carpinteros, por ejemplo. Sabemos que superamos ese punto y para eso estamos trabajando, ahora, desde la maquinaría, la que nos permitirá ser más competitivos”, apunta Bravo.