Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Hoy, la calidad de los cueros colombianos ha mejorado de manera sustancial (se exportan en cantidades considerables), junto con la habilidad de los diseñadores nacionales para formular propuestas de alcance global. Ahora las amenazas del sector provienen, en su mayoría, de Oriente.
A la puerta de una nueva versión del International Footwear & Leather Show, Luis Gustavo Flórez, presidente de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero, la Marroquinería y sus Manufacturas (Acicam), habló de los peligros del sector y de las posibles salidas para no sucumbir.
El almuerzo con Flórez transcurrió en un lugar que lo ata a su pasado: el restaurante Sipán, una de las nuevas estrellas gastronómicas de la calle 29 Bis, en el costado norte del Museo Nacional, en Bogotá. Su especialidad es la comida peruana, que, por años, ha guardado un lugar preferencial en las preferencias gastronómicas (y emotivas) de Flórez (sus dos hijos —hombre y mujer, hoy profesionales— nacieron en Lima), y este es un recuerdo que revive con sentido habitual.
Flórez está en una etapa de su vida en la que muchos de sus contemporáneos quisieran estar tirados bocarriba, disfrutando de las mieles del retiro. Pero él sigue con la misma fuerza y empeño con que, durante largos años, manejó los destinos de la Federación Colombiana de Industrias Metalúrgicas, Fedemetal, de la cual también fue presidente.
Revolcón sectorial
Como cabeza de Acicam —agremiación que fusionó a la Asociación Nacional de Manufactureros del Cuero (Asocueros) y la Corporación Nacional de Industriales del Calzado (Cornical)—, Flórez ha tenido que coordinar el interesante papel de modernizar el sector y la triste tarea de enfrentar la riesgosa cadena de peligros inminentes que hoy lo amenaza. El reto es mayor si se tiene en cuenta que, en su mayoría, los afiliados son pequeñas y medianas empresas, débiles y vulnerables. “Un minúsculo porcentaje está representado por firmas de gran envergadura”, dice Flórez. “En esencia, este es un sector donde todavía es posible iniciar operaciones en un garaje”.
Si se piensa que el contrabando técnico y los productos chinos se apoderan de la mitad de un mercado de consumo colombiano, estimado en más de 90 millones de pares de zapatos anuales, es fácil entender la angustia de los empresarios que aún sobreviven. La mayor invasión proviene de China, donde la mano de obra permite vender calzado importado por debajo de las opciones de más bajo costo producidas en Colombia. “Estamos hablando de volúmenes extraordinarios y precios irregularmente bajos”. En su mayoría, son productos que ingresan vía Panamá o que se importan legalmente desde el país asiático, bajo esquemas de precios de dudosa procedencia. Algunos productos, según la documentación oficial, se transan a menos de un dólar en el mercado de origen, donde ese nivel de precios ni siquiera aplica. En el fondo, se trata de una avalancha promovida por prácticas de dumping y activos. “Cuando las autoridades examinan los nombres de las empresas importadoras, descubren que nunca antes habían tenido relación con el sector”.
El efecto directo es que la masiva llegada de producto chino (en calzado y marroquinería) ha deprimido los precios internos, obligando a muchas empresas de Bucaramanga, Cúcuta, Medellín, Bogotá y Cali a clausurar actividades o a reducir su capacidad instalada.
Ante la sombra de desempleo, el Gobierno ha intentado ponerle pecho al problema, con una fuerza de coordinación dirigida desde la Casa de Nariño. Entre los responsables han figurado los ministros Juan Lozano, hoy de Medio Ambiente, y Óscar Iván Zuluaga, actual titular de la cartera de Hacienda y Crédito Público. La respuesta coordinada ha consistido en combatir el ingreso de zapatos desde Panamá, estableciendo solamente dos puntos de entrada: Barranquilla y Bogotá. También se ha fijado un nivel de precios por debajo del cual no se autoriza el ingreso de mercancía. Aunque son un paliativo leve, las medidas han impedido una hecatombe.
Más valor agregado
La salvación, a futuro, es procurar una transición hacia productos de mayor valor agregado, en los que se haga evidente el “sello colombiano”, ya sea por actualidad en el diseño o por habilidad artesanal. “Si nos quedamos en los productos de volumen, estamos destinados a desaparecer”.
El International Footwear & Leather Show, que se inaugurará el martes, mostrará, una vez más, la capacidad del mercado colombiano de adaptarse a los nuevos tiempos y de entender el curso de las tendencias internacionales, para adaptar su producción a esas necesidades, especialmente cuando provienen de países con estaciones.
Obligados a mantenerse al día, los fabricantes de calzado, marroquinería y accesorios tienen en Acicam un aliado clave, ya que su Taller de Conceptos de Moda mantiene a los afiliados al tanto de las últimas tendencias. “Además, trabajamos conjuntamente con el sector textil-confección para que Colombia, como un todo, aporte novedades en toda la línea de vestimenta, accesorios y complementos”.
Según Flórez, Colombia no puede entrar a competir con China. “Nuestros esfuerzos deben estar encaminados a impulsar la industria y la cadena productiva hacia segmentos de nicho”. Flórez dice que, bajo la coordinación de Acicam, este proceso de transformación está en marcha, pero que debe buscarse una mayor profundización y una más rápida transformación industrial y comercial. Asimismo, debe desarrollarse una fase de mercadeo internacional mucho más agresiva para poder cumplir estas metas. “Ferias como el International Footwear & Leather Show son la plataforma de lanzamiento donde la industria del cuero puede encontrar su salida más segura hacia el futuro”.
Quién es…
Es ingeniero químico de la Universidad de América y Msc en ingeniería química de la UMR, en Estados Unidos. Realizó estudios de posgrado en gerencia de proyectos, integración económica y negociaciones internacionales. Ha sido consultor empresarial y ha trabajado en Ecopetrol, la Comunidad Andina de Naciones y Fedemetal.
Muy personal
-Dentro de sus actividades de rigor está el deporte. Cuatro veces por semana asiste a la apertura del gimnasio del Club El Nogal, donde, por espacio de 90 minutos, levanta pesas y corre en caminadora estática.
-Es amante del jazz y le atraen cantantes como Diana Krall y Norah Jones.
El menú de…
-Le gusta comer sano. Ordenó un ceviche de mero y un lomo salteado, en la mejor tradición peruana. Le gusta el Campari como aperitivo y aprecia un buen Malbec para la carne.
De sobremesa
-Destaca el trabajo de varios diseñadores colombianos de calzado, marroquinería y accesorios, como Claudia Mogollón, Julia de Rodríguez, Gabi Arenas, el equipo de diseño de las empresas Caprino y Baena-Mora. Y prevé que los estudiantes de los programas de diseño de calzado de las universidades Javeriana, Nacional y la Colegiatura, y escuelas como la de Arturo Tejada, en Bogotá, serán determinantes en abrirle nuevos horizontes al sector.
-Anticipa que la moda del calzado y los accesorios tendrá este año una tendencia retro hacia los años 50, 60 y 80. Los colores predominantes serán el plateado, el dorado, el azul, el amarillo y el rosa, entre otros.