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Mientras avanza el juicio contra Carlos Cárdenas por la muerte del joven universitario Luis Andrés Colmenares, este miércoles declaró Napoleón Botache, quien fue fiscal de apoyo de Antonio Luis González, el fiscal 11 de la Unidad de Vida que reabrió el caso en octubre de 2011.
Botache fue quien denunció la existencia de falsos testigos en el proceso y la obsesión de González por direccionar el caso hacia una hipótesis de un presunto homicidio. Además, Botache aseguró que él no halló “vínculo de casualidad entre el asesinato y Laura Moreno, Jessy Quintero y Carlos Cárdenas”.
“(González) Tenía una fijación de que era un homicidio y que sólo íbamos a trabajar (…) el doctor Luis González no tenía ninguna razón jurídica más que el capricho de hacer la investigación de un homicidio”, precisó el primer fiscal de apoyo del caso colmenares.
Botache agregó que en el momento que él entró a apoyar el proceso, le dijo a González que se debía direccionar la investigación hacia otras posibilidades y no se podía descartar la hipótesis de un suicidio, pero que éste no atendió sus sugerencias.
Entre sus declaraciones Botache indicó que en la primera etapa de investigación, que fue entre octubre de 2011 hasta mitad de año de 2012, todo se hizo conforme a la ley hasta que apareció Wilmer Ayola diciendo que él había sido testigo de los hechos. Ayola fue el primero en decir que la noche del 31 de octubre de 2010 había visto a Carlos Cárdenas en el parque El Virrey dándole una golpiza a Colmenares.
Esta fue la punta de lanza para iniciar el proceso contra Cárdenas que en un principio fue capturado en agosto de 2012 pero posteriormente recobró su libertad. Botache señaló que antes de que apareciera Ayola, González estaba preocupado por buscar el nexo de causalidad que indicaban los informes médicos de un supuesto homicidio. En ese momento, el entonces fiscal de apoyo, aseguró que en el despacho de Antonio Luis González empezaron a aparecer personas que decían ser testigos de los hechos. Esa situación sucedió desde enero de 2012.
Fue entonces que el caso terminó pasando a manos de la fiscal delegada ante la Corte Suprema Martha Lucía Zamora. Botache dijo que González conocía las falencias de la investigación que había que buscar testigos como fuera “así fueran falsos”. El fiscal auxiliar se retiró el 1 de junio de 2012 y Ayola apareció tres días después. Botache dijo que no supo cómo llego el testigo a la investigación.
Después de Ayola y de las denuncias, aparecieron Jonathan Martínez y Jesús Alberto Martínez, dos hombres que también dijeron ser testigos de los hechos. Hoy en día los tres afrontan un proceso por falso testimonio y dos de ellos, Ayola y Jesús Alberto Martínez aceptaron que todo había sido un montaje.
Botache, después de retirarse, a través de un escrito puso en conocimiento el comportamiento de González. Fue enfático en asegurar que para el momento de su retiro no había elemento probatorio serio para vincular a Cárdenas con el homicidio, a pesar de que los padres de Luis Andrés Colmenares tenían cierto interés en involucrar al joven universitario.
Para Botache fue comprensible la actitud de los Colmenares porque en su calidad de víctimas querían que se hiciera justicia, pero que ellos se basaban en creencias y no en elementos de prueba.