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Luego del Mundial de Brasil 2014 en el que le mordió al italiano Chiellini, el uruguayo Luis Suárez no era pretendido por muchos por los supuestos desórdenes psicológicos que poseía. Pero el Barcelona confió en él. Y él, no defraudó.
Se integró de manera magnífica con los otros cracks: Lionel Messy y Neymar Jr. La ‘MSN’ empezó a hacer estragos desde la temporada anterior en la que ganaron casi todo y en esta el charrúa confirmó que es uno de los mejores delanteros del mundo.
Inició como extremo derecho ante la comodidad que siente el ‘10’ argentino de jugar por el medio. Pero después ambos entendieron que el lugar del ‘9’ era el centro del ataque y que ‘La Pulga’ podía llenarlo de asistencias partiendo desde la banda. Un enroque que significó goles y múltiples festejos en el que el abrazo entre ambos se volvió habitual.
Este sábado fue la figura en el duelo crucial ante el Granada, que significaba para Barcelona salvar la temporada. Marcó los tres goles en el triunfo 0-3 y nada pasó a importar lo que sucedía en Riazor entre Deportivo La Coruña y Real Madrid.
Completó 40 goles en la Liga 2015/16. Hizo trece en los últimos cinco encuentros y le ganó la pulseada por el Trofeo Pichichi al portugués Cristiano Real Madrid, quien con el conjunto merengue llegó a 35 con los dos que anotó en la jornada final del rentado español.
Suárez es un atacante de primer nivel que, luego de su sanción con la selección uruguaya y su maravillosa temporada con Barcelona, buscará revalidar sus goles en la Copa América Centenario de Estados Unidos.