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La sevicia del bloque Guaviare

La Fiscalía declaró crímenes de lesa humanidad las desapariciones, asesinatos y violaciones perpetradas por este grupo paramilitar.

El fallecido Pedro Oliveiro Guerrero, comandante del bloque Guaviare entre 2001 y 2005. / El Tiempo
El fallecido Pedro Oliveiro Guerrero, comandante del bloque Guaviare entre 2001 y 2005. / El Tiempo
Foto: EL TIEMPO - EL TIEMPO

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“Durante el tiempo en que operó el bloque Guaviare, se cometieron ataques criminales, sistemáticos y generalizados en Guaviare, en Meta y en Cundinamarca, los cuales respondieron a una política devastadora que iba dirigida en la mayoría de los casos contra integrantes de la población civil, señalados como colaboradores de las Farc y, además, contra personas que habían cometido alguna clase de delitos y consumidores y vendedores de estupefacientes en algunos casos”.

Así lo sostiene la Fiscalía en una resolución de 39 páginas en la que declara delitos de lesa humanidad las desapariciones, los asesinatos y las violaciones perpetradas por esta estructura paramilitar entre 2001 y 2005, período en el que estuvo comandada por el fallecido narcotraficante Pedro Oliveiro Guerrero, alias Cuchillo, cuyos hombres engrosaron años después las filas de la banda criminal mejor conocida como el Ejército Revolucionario Popular Anticomunista (Erpac), la pesadilla de los Llanos Orientales.

El bloque Guaviare es responsable de la muerte de por lo menos 18 personas que, en su mayoría, “fueron sustraídas de sus domicilios, o del lugar donde se encontraban, de manera violenta o mediante engaños, por personas que hacían parte del grupo”. Luego fueron asesinadas y en la mayoría de los casos sus cuerpos fueron desaparecidos o tirados al río por lo que, de acuerdo con la Fiscalía, hay pocas posibilidades de recuperar los restos.

De esta forma, el bloque Guaviare impuso su ley principalmente en los municipios de San José del Guaviare, Calamar y El Retorno. Y, lo que es peor, al parecer lo hicieron con ayuda de miembros del Estado. De acuerdo con el ente investigador, hay indicios de un “cierto nivel de connivencia” entre funcionarios y el grupo armado ilegal, “como bien lo señaló en su indagatoria Edinson Odney Murillo Romero, alias El Cabo Murillo, al indicar que ‘la Policía la manejaba el capitán Chitiva, él era activo de la Policía en El Retorno en el año 2003, y era el enlace con el señor Cuchillo. Del Ejército el enlace con Cuchillo era Mauricio González, alias DJ’”.

De acuerdo con los testimonios de antiguos miembros de esta estructura, uno de los asesinados, Miguel Ángel Escobar Gil, fue detenido en un retén militar y entregado a los paramilitares en Calamar. Su esposa, Yury Andrea Trujillo, y su suegro, José Alcibíades Trujillo, fueron desaparecidos cuando intentaron averiguar lo sucedido con su familiar. Los pormenores de este y otros delitos han sido conocidos gracias a las confesiones de algunos exparamilitares como el mismo Murillo Romero, Willian Olaya González, alias Sebastián, Walter Enrique Velásquez, alias Costeño, Wilson Barrios Navarro, alias Nelson, Edilson Cifuentes Hernández, alias Richard, Harvey Alcides Herrera Triana, alias Toño, y quien fuera la mano derecha y sucesor de Cuchillo, Eberto López Montero, alias Caracho.

De hecho, Caracho fue quien quedó al mando del Erpac tras la muerte de Cuchillo, en diciembre de 2010. El exjefe paramilitar se desmovilizó junto con 292 miembros de esta estructura en diciembre de 2011. Desde entonces ha colaborado con la justicia. No obstante, sus declaraciones no han sido suficientes para esclarecer todos los delitos cometidos por el bloque Guaviare.

‘Ramoncito’

En este mismo documento, conocido por El Espectador, se acusa al exjefe paramilitar Víctor Julio Almanza López, alias Ramoncito, de los delitos de concierto para delinquir, homicidio en persona protegida, desaparición forzada y desaparición forzada agravada. Entre 2002 y 2005, Ramoncito fue el jefe del bloque Guaviare en San José del Guaviare y por ello conoció y participó en casi todos los crímenes perpetrados en esta ciudad por parte de paramilitares.

Actualmente, Ramoncito huye de la justicia y, al parecer, sigue delinquiendo. Recientemente fue incluido en la lista de enemigos de la restitución de tierras pues, supuestamente, sigue siendo una pesadilla para los campesinos de Guaviare.

Es por ello que en este documento el ente investigador solicita que se realicen todos los trámites necesarios para la expedición de una circular roja en contra de Almanza López y se capture así a uno de los protagonistas de la barbarie llevada a cabo por el bloque Guaviare.

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