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Luego de más de cuatro meses, el grupo brasileño Pan de Azúcar (GPA) terminó con la Oferta Pública de Adquisición: proceso que le permitió comprar el 96,57 % de las acciones del Grupo Éxito (432’256.668 de las 447’604.316 acciones ordinarias que estaban disponibles). Es decir, dentro de la Bolsa de Valores de Colombia(BVC) solo quedan 15’347.648 acciones, el 3,43 %, en manos de accionistas diferentes a GPA. Si bien esto no implica la salida del papel de la BVC, para fines prácticos, sobre todo en términos de negociación, el mercado perdió a uno de sus principales emisores. (Lee también: Grupo Éxito pasa a manos brasileñas)
Otras dos acciones han salido de la Bolsa en los últimos cuatro años que, al igual que Éxito, hacían parte de las más negociadas (pertenecían al Colcap). Una de ellas fue Isagén, que se retiró tras su compra por parte de Brookfield a comienzos de 2016; y en el mismo año Pacific Rubiales deslistó su acción de la BVC luego de que entrar en reorganización por los problemas financieros que sufrió durante la crisis de los precios del petróleo.
Asimismo, otros emisores pequeños han venido saliendo del mercado bursátil colombiano: por ejemplo, Tablemac, Valorem y recientemente se conoció que Tecnoglass saldrá de la Bolsa colombiana para enfocarse en el Nasdaq (la bolsa de las tecnológicas en Estados Unidos). Y las pocas acciones que han entrado todavía no han mostrado un cambio positivo para los volúmenes de negociación. De hecho, aunque Credifamilia se listó en la Bolsa de Valores de Colombia en julio de 2019, hasta el momento no ha sido negociada.
Por esto, es inevitable preguntarse si en un mercado como el colombiano, en el que salen grandes emisores y entran pocos (con baja actividad), la OPA del Éxito puede afectar los volúmenes de negociación: los cuales oscilan entre los $130.000 y los $150.000 millones por día, una tercera parte de lo que se negocia en Chile.
Ómar Suárez, analista de Casa de Bolsa, explica que “los inversionistas institucionales (fondos internacionales, fondos de pensiones colombianos, etc.) podrían usar lo que les pagaron por sus participaciones en Éxito para reinvertirlo en otras acciones de la Bolsa de Valores de Colombia. Estos fondos suelen mantener un porcentaje fijo de su portafolio en inversiones de renta variable, por lo que es probable que estén contemplando qué acciones pueden comprar”.
Suárez agrega que “dentro del mercado local se ven muy atractivos los títulos de la Empresa de Energía de Bogotá, Celsia e Isa. También hay buenas perspectivas para las acciones de entidades financieras como Bancolombia y Davivienda. De hecho, creemos que podría haber una oportunidad en el Grupo Sura por el rezago que presenta su papel”.
Diego Franco, presidente de Franco Group, también cree que habrá una reinversión en las acciones de la BVC: “En el caso de la OPA del Éxito hay que tener en cuenta que los mercados se regulan, es decir esa liquidez buscará retornos en otros papeles. Lo más seguro es que la concentración de mercado aumente, que sigan las mismas con las mismas. Y quizás un pequeño porcentaje vaya a buscar acciones no tan notorias, tal vez Grupo Bolívar o Enka, que han tenido cierto movimiento desde hace un tiempo”.
Sin embargo, para Franco “es claro que el mercado necesita emisores, pero no solo es listar por listar. Debemos evitar casos como el de Avianca, que entraron con valorizaciones excesivas y por esto no han hecho más que caer. Una situación que decepciona a los inversionistas. Sin embargo, también necesitamos que las comisionistas cambien el chip: que empiecen a analizar y valorar una compañía por su activo inherente y no por su liquidez. Uno de los problemas del mercado es que los analistas recomiendan siempre las mismas acciones, mientras que deberían realizar sus recomendaciones teniendo en el radar a todo el mercado”.
El 33,3 % de las acciones del Grupo Éxito las tenían fondos internacionales (15,4 %) y fondos de pensión colombianos (17,9 %). Lo que significa que una buena parte de los recursos de la OPA se podrían reinvertir en otras acciones. Sin embargo, los problemas de concentración de mercado y la reducción de oferta y de opciones para invertir permanecen. De manera que todos los analistas coinciden en que se necesitan con urgencia más emisores dentro de la Bolsa de Valores de Colombia.