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Un juez de conocimiento condenó a 360 meses de prisión (30 años) al jefe de la banda delincuencial de Los Pascuales, Orlando Guerriero Parada por los hechos que rodearon la muerte de su tío registrada el pasado 6 de enero en el norte de Bogotá.
El procesado firmó un preacuerdo con la Fiscalía y aceptó su responsabilidad en la audiencia preparatoria el delito de homicidio agravado en concurso heterogéneo con porte ilegal de armas por lo que recibió una rebaja de la tercera parte de la pena principal.
Los hechos se presentaron en el barrio Villa Nidia, localidad de Usaquén, cuando Guerrero Parada le disparó en repetidas oportunidades a su familiar en un acto de venganza, ya que este, miembro de la banda “Los Luisitos”, que delinque en la zona, asesinará a varios de sus hermanos y parientes.
“Usted mató a mis hermanos», dijo el ahora condenado pocos segundos antes de descargarle el arma a su tío quien se encontraba arreglando su vehículo.
“Todo esto ha sido un entorno familiar (…) Aquí no se trata de que de pronto hayan estado intercambiado las rutas del narcotráfico o el expendio de estupefacientes, aquí hay un problema sentimental, al parecer la esposa de una de las hijas de Pascual Guerrero tuvo amenazas”, explicó el abogado del procesado.
El jurista calificó la condena como “excesiva” puesto que otros implicados en estos mismos hechos, recibieron penas de quince años o menos (…) Mi defendido ha sido amenazado al igual que varios miembros de su familia e incluso uno de sus hijos fue asesinado por la información que ha entregado a la Fiscalía».
Guerrero Parada se encuentra recluido en la cárcel La Picota de Bogotá. Durante su reclusión igualmente ha entregado información sobre los hechos que rodearon la desaparición y muerte del patrullero de la Policía Metropolitana de Bogotá, Jairo Díaz, registrado a finales de enero del presente año.