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En cuatro años de vestir la camiseta de Santa Fe, Francisco Meza se convirtió en uno de los mejores defensores centrales del equipo en toda la historia. Jugó 253 partidos, marcó ocho goles y ganó cinco títulos. A pesar de que semestre tras semestre llegaba competencia a su puesto, siempre se mantuvo como titular, de ahí que se ganara el cupo en la selección colombiana de fútbol de mayores y que fuera transferido para jugar la próxima temporada en el Pumas de México.
Ahora el lío para Santa Fe es cómo reemplazar a un jugador tan importante, sobre todo cuando viene un año en el que disputará certámenes internacionales como Copa Libertadores, Copa Sudamericana, Recopa Sudamericana ante River Plate, Copa Suruga Bank y los torneos locales. La apuesta del presidente César Pastrana es William Tesillo, defensor barranquillero de 25 años que recientemente actuó con el Júnior. Su estilo de juego es muy parecido al de Meza; de hecho, su contextura física también es similar. Aunque Francisco es derecho, siempre jugó como central por izquierda, posición en la que William ha actuado en la mayoría de los 191 partidos que suma como profesional. “Hablé con Pacho Meza como dos días antes de venir a Bogotá. Él me dijo que había un muy buen grupo, un excelente plantel, y así es. Estoy muy contento de estar aquí y espero que Dios me permita poder aportar”, aseguró Tesillo, quien ya completa tres sesiones de entrenamiento con el campeón suramericano y este domingo tendrá la oportunidad de debutar en el primer juego amistoso de pretemporada, ante Bayer Leverkusen de Alemania, en la Florida Cup.
El nuevo zaguero cardenal nació en el barrio La Alboraya de Barranquilla, en una familia evangélica. Su papá es pastor cristiano y lo ha guiado a vivir pegado de Dios. De hecho, desde muy pequeño sus pasiones fueron el fútbol y Dios. A los siete años ya estaba en una escuela y jugaba en el equipo de su colegio, en el que actuaba de volante o delantero. La Escuela Barranquillera le pagó a su equipo, Mundialito, con dos pares de guayos, unos balones y unos petos para que él pudiera reforzar el equipo que disputaría el certamen de Asefal. Allí, dirigido por Agustín Garizabalo, hoy en día veedor del Deportivo Cali, pasó de jugar de lateral izquierdo a defensor central. “Como lateral tenía dificultades para centrar y correr, así que lo reubicamos, y como central terminaría sintiéndose más cómodo y marcando diferencia”, recuerda Garizabalo.
Pero en 2006 por poco acaba con su sueño de ser futbolista. Viajó a Cartagena para jugar con un equipo llamado Squash, en un torneo llamado Las Américas, en Cali, pero luego de varios días de entrenamiento decidieron no contar con él, lo que significó un golpe duro para su orgullo. Alcanzó a avisarles a sus padres que preferiría el estudio, pero Garizabalo lo recomendó con Hernando Ángel, dueño de la Escuela Boca Júniors de Cali, para que siguiera su carrera. Entrenó, recuperó forma física y viajó a la capital del Valle del Cauca para vivir junto a 20 futbolistas en una casa pequeña. Fue un tiempo difícil, porque en su familia siempre lo habían consentido mucho, y ceder comodidad por poco lo hace tirar la toalla nuevamente.
Pero en 2009, el mismo año en que falleció su madre, quien tenía un tumor cerebral y llevaba mucho tiempo en estado vegetativo, William debutó como profesional con el Centauros de Villavicencio, equipo de la B. Actuó 30 partidos y regresó a órdenes de Hernando Ángel, quien lo ubicó en su equipo, el Deportes Quindío. Allí estuvo cuatro temporadas, sumando 108 juegos. Creció mucho futbolísticamente y por eso pasó a cumplir el sueño de todo futbolista de la región Caribe: jugar en el Júnior de Barranquilla. En los dos años que estuvo vestido de tiburón ganó un solo título, el de la Copa Águila ante Santa Fe, a finales del año pasado; sin embargo, se consolidó como un hombre de confianza del técnico Alexis Mendoza. Ahora llega a Santa Fe y sólo el tiempo dirá si es o no el relevo ideal de Francisco Meza, pero lo cierto es que este barranquillero tiene las ganas de seguir los pasos de su paisano: triunfar en Santa Fe, jugar en la selección y en el fútbol internacional.